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lunes, 21 de febrero de 2011

Mala racha


Llevo muchos días sin aparecer por aquí, os pido perdón. La verdad es que este mes de febrero ha sido un poco malo, porque Sara ha ido encadenando resfriados, catarros, colitis y virus varios.

Hemos visitado al pediatra por lo menos una vez por semana, ha habido semanas que más. Y ha habido veces que la verdad, yo me negaba a volver a llevarla para que me dijera lo mismo, si ya sabía lo que me iba a decir...

Mi niña que siempre ha sido tan fuerte y que tan poco acostumbrados nos tiene a ponerse malita, nos ha hecho sufrir un poquito. Sabemos que no ha tenido nada de cuidado, en verdad, pero eso de ver que no levanta cabeza, que no para de moquear, que la diarrea le ha durado semanas enteras, pues está siendo un poco durillo, sobretodo porque, como digo, prácticamente en sus 21 meses no había estado enfermita, y es una niña alegre que raramente se queja. Y ahora es una queja constante, "uhmmm" en tono plañidero es lo que más se oye en mi casa estos días.

Y el colofón vino el sábado pasado, que amanecimos a las siete de la mañana con 39.9ºC. Se la conseguimos bajar, pero por la tarde volvió a subirle a 38.5ºC cuando aún faltaba un rato para poder darle un antitérmico. Sé que podíamos haberla bañado en agua templada y que hay otros remedios para bajar la fiebre, pero visto el mes que llevamos, preferimos irnos al hospital y que nos la revisaran bien.

Queríamos descartar que el catarro este que no se le va estuviera enmascarando alguna otra cosa. Cuando le tomaron la temperatura volvía a estar a 39.8ºC (no habían pasado más de diez minutos). Así que allí estuvimos en observación unas cuantas horas, hasta que la temperatura de Sara fue de 37.2ºC cuando nos dieron el alta. Le hicieron un análisis de sangre y confirmaron el diagnóstico del pediatra de Sara de que se trataba de un cuadro viral. Así que por lo menos sabemos que no tiene nada peor, el virus hay que pasarlo y ya está.

Hoy Sara ya está mejor, aunque no ha terminado el tratamiento. Desde ayer no ha vuelto a tener fiebre, aunque ha perdido algo de apetito y también está durmiendo algo peor desde hace una semana. Espero que cuando se recupere de este virus ya vuelva a sus costumbres habituales de comida y sueño.

Que ganas tengo que se acabe este mes de febrero, a ver si marzo se presenta mejor...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Infección de garganta

Os debo un post que tengo a medias sobre la conferencia del Dr. Carlos González a la que asistí el sábado. Lo tengo a medias, pero estoy demasiado cansada para terminarlo, espero que mañana pueda. Hoy el día ha sido duro. Sara está desde ayer Domingo con fiebre, hoy alrededor de 38ºC todo el día, por lo que por supuesto ha estado muy demandante y estoy bastante cansada.

La he llevado al pediatra esta mañana y al parecer tiene infección en la garganta, antibiótico 8 días y apiretal si tiene fiebre (que la tiene). Por cierto que el pediatra, el Dr. Ibáñez, que tanto me gustaba, ha conseguido el sueño de casi todos los médicos que ejercen en Yecla, un traslado a Alicante o a Murcia. Es decir que el pediatra que ha visto a mi hija no lo habíamos visto antes. En la sala de espera, le he preguntado a otra madre que si lo conocía, que que tal era. Su respuesta: "No es el Dr. Ibáñez, le daremos un voto de confianza, pero...". La verdad es que es un poco seco el hombre, aunque no desagradable, sino más bien tímido, creo. Esperemos, más allá de la simpatía personal, que en el acierto en sus diagnósticos y su apoyo a la lactancia si se parezca al Dr. Ibáñez.

Hoy no escribo más, como he dicho estoy cansada, me perdonaréis que me retire con una entrada tan corta. Espero que l@s que tenéis peques tengan mejor salud que la mía. Mañana será otro día. Buenas noches.

martes, 31 de agosto de 2010

Revisión 15 meses Sara

Hoy hemos tenido la revisión de los quince meses de Sara. En realidad Sara cumple los meses el 18, y normalmente le pasan revisión ese mismo día. Pero este mes nos lo dieron más tarde. Yo pensé que era para que Pilar, su enfermera, ya estuviera de vuelta de vacaciones. Pues no, ni ella ni su compañera. En mi centro de salud hay dos consultas de pediatría, pues de los dos médicos y las dos enfermeras habituales estaba un médico. Un sólo enfermero que era suplente atendiendo las revisiones programadas de las dos consultas de enfermería, el pobre muchacho se le notaba que estaba como un gato en un garaje, no sabía por dónde meterse. No me extraña, no estás en tu puesto y encima te programan doble, el chico hacía lo que podía para desatascar, pero milagritos a Lourdes. Nosotros teníamos cita a las 11:15 y nos han cogido una hora después (o más, al final he dejado de mirar el reloj). ¿No lo podrían organizar mejor? Deben saber con antelación cuando van a coger vacaciones, que no programen las dos consultas hasta la bandera si saben que sólo va a pasarse una y encima no va a ser tu compañera habitual la que la pase.

La revisión

La revisión en sí ha ido muy bien, sin sorpresas. De altura se sale de la gráfica, está por encima del percentil 97. Por si alguien se pregunta de dónde ha sacado esta talla mi hija, de su madre no ha sido, Miguel mide 1.90m. De peso en el 55, me ha recalcado el enfermero que es un peso normal, que está en la media, que es normal. Yo me sonreía para mis adentros, después de haber estado los seis primeros meses de vida bordeando el percentil 3 (por debajo), el 55 me parece gloria bendita. Está lejos de tener morcillitas en las piernas, pero está sana y fuerte que es lo que interesa.

Le ha revisado también los reflejos, y nos ha preguntado sobre su desarrollo psicomotor y todo está perfecto. No, aún no anda, pero nos ha confirmado que a esta edad es normal ( yo lo dudaba ya, tanto que te dice todo el mundo). Era lo único que me inquietaba de la consulta, porque tenía muy claro que la niña esta sana, activa, juguetona.

Hemos comprobado eso sí que Sara va creciendo, y que de ese bebé feliz que se reía por cualquier cosa, que era tan fácil de consolar, va quedando poquito. Empieza a ser una niña pequeña con bastante personalidad, que sabe perfectamente lo que quiere y lo que no quiere, y aunque no hable lo sabe hacer entender perfectamente. O sea que se ha pasado toda la consulta entre llorando y renegando, queriendo escapar de la camilla hacia los brazos de mamá, y recriminándome con su media lengua de trapo que no nos fuéramos de allí y le dejara a ese señor hacerle esas cosas. Y por una parte me gusta que tenga esa personalidad y la muestre, que sea abierta y expresiva (otra cosa que tampoco a sacado de su madre), pero por la otra ¡¡echo de menos a mi bebé!!

Y por supuesto le han puesto las vacunas de rigor. Al parecer son algo más fuertes porque me ha advertido que puede ser que le tenga que poner hielo en los musletes, donde le ha pinchado. Y puede ser que empiece la fiebre, porque ahora mismo se me ha despertado la fiera llorando, cuando normalmente duerme una hora más. Os dejo, que me reclaman.

viernes, 6 de agosto de 2010

Demasiada alarma

Anteayer una amiga mía fué a recoger unos resultados de unos análisis de su hijo al hospital. El niño ha estado muy bien hasta hace unos meses que empezó la guardería, y ha ido encadenando catarros, bronquitis, bronquiolitis y otras faunas desde entonces. Hace unos meses su pediatra le hizo unos análisis, detectaron anemia en el niño y como no le encontraban nada más le derivaron al hospital. Por en medio, su pediatra, no sé exactamente en que circunstancias, les dijo que había sospechado que el niño tenía leucemia. Imaginaros con el cuerpo que iban mi amiga y su marido a recoger los resultados.

Pues no tiene nada el niño, nada de nada. Les han dicho que la anemia en realidad no es anemia, porque como el nene toma teta, se ve que los niveles de hierro son algo más bajos que los niños de biberón, pero que no se considera anemia, es un nivel normal, fisiológico. Y los resfriados y tal, pues que estando en la guardería es también habitual.

Bien por el pediatra, que si no lo ve claro mande examinar más a fondo al niño. Pero creo que el comentario de la leucemia se lo podía haber ahorrado perfectamente y no haber alarmado innecesariamente a estos padres que llevan unas cuantas semanas bastante preocupados sin razón ninguna. Le ha faltado prudencia a este hombre, se diagnostica con las pruebas en la mano, las sospechas no deben salir de las boca para fuera porque no ofrecen nada positivo. Si ha de llegar la mala noticia llegará, y si tus sospechas no eran fundadas, nadie excepto tú se ha preocupado innecesariamente.

En fin, mi amiga empieza hoy vacaciones, espero que se relaje y disfrute de la maravillosa familia que tiene y de su precioso hijo. Se lo merece. Yo mientras tanto sigo aquí en Yecla, que se va vaciando poco a poco.