Mostrando entradas con la etiqueta Yecla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yecla. Mostrar todas las entradas
viernes, 18 de enero de 2013
Los mojilitros son...
...esa familia que se escoge. Y una bebida alcohólica que está muy rica, para que lo vamos a negar. Pero voy a hablar de lo primero.
En Mayo perdí a mi Leo que los que me conocéis sabéis bien que era uno más de mi familia. Pocas semanas después, como si la vida abriera una ventana después del portazo, fué la jornada de convivencia del AMPA de Campanilla. Y a partir de ahí, en el final del curso, no sé muy bien de que forma, ahora nos vemos en el parque, ahora quedamos para cenar, ahora un aperitivito, ahora nos vamos de finde y ahora de comida...hemos formado un grupo de amigos de esos de los de verdad. De esos que te ofrecen ayuda y no es de boquita, de esos que les ofreces apoyo porque en verdad los quieres, de los que te duele ver que lo pasan mal y te gustaría poder hacer algo para aliviarles.
Somos un grupo muy dispar, seguramente en otro momento de nuestras vidas no nos hubiésemos encontrado entre nosotros. Nos acercó el llevar a los niños a la misma guardería y que ellos se llevaran bien, con esa amistad pura y simple de los tres años. Y ver que nuestros hijos están tan felices juntos ha hecho que nos acercáramos unos a otros.
Para empezar esta nueva etapa del blog tenía que presentároslos porque son una parte muy importante de mi vida ahora mismo. No hace medio año que los considero amigos, y sin embargo los quiero como si hiciera años que los conociera.
También es importante el hecho que son a la vez amigos míos y del Miguel, porque hasta ahora casi todos nuestros conocidos o bien eran amigos del Miguel o bien eran amigos míos, y la otra parte de la pareja se sentía un poco pegote. Nunca hemos sido parte de un grupo en el que los dos nos sintiéramos igualmente a gusto. Y lo que también nos hace sentir muy bien es que toda la familia forma parte. Salvo contadísimas excepciones los planes que hacemos conjuntos son familiares. Nadie espera que para ir de tiendas aparques a tus hijos con la abuela o que no vayamos con nuestras hijas a cenar. Si quedamos al teatro es teatro infantil, si vamos de excursión es un paseíto que unas piernecitas de tres años pueden soportar fácilmente, si quedamos a una hora se sabe que es orientativa, a cualquiera de nuestros hijos se le puede escapar el pipi en el último momento.
Los amigos son esa familia que se escoge, esa familia que te encuentras por sorpresa cuando menos te lo esperas. Esa tribu entera que se necesita para criar a un niño, en mi caso es la tribu de los mojilitros. El nombre certifica lo bien que lo pasamos juntos ¿verdad? Os lo he dicho ya alguna vez, ahora lo escribo, estoy muy contenta de conoceros, muchas gracias por esos ratos compartidos.
Etiquetas:
amistad,
AMPA,
convivencia,
cosas que me gustan,
educar,
familia,
guardería,
vivencias,
Yecla
martes, 12 de junio de 2012
Hace un mes que me duelen los ojos...
... de mirar sin verte. ¿Qué ha tenido la culpa de tu mala suerte, mi rosa de abril?
Hoy hace un mes que acaricié por última vez la cabeza de mi Leo y le susurré al oído "Te quiero, no lo dudes, siempre te querremos" y el Miguel se lo llevó a despedirse de su campo, y después al veterinario para que descansara. Hace un mes que sacrificamos a Leo.
Antes de semana santa tuvo una fuerte diarrea, eso hizo que bajaran sus defensas y ahí la enfermedad se ha hecho fuerte y, aunque lo hemos intentado, los últimos días estaba claro que el tratamiento no estaba haciendo efecto. Un perro enfermo de leishmania activa es un peligro de contagio para el resto de animales, así que la decisión era clara...por él, por nosotros, por el resto. Pero por más clara no es menos dura de tomar.
La mañana más dura de mi vida la pasé jugando con mis hijas y tirando las cosas del Leo, haciendo ver que no pasaba nada. Aguantando el tipo por mis niñas, mientras mi corazón estaba destrozado cantaba las canciones de "El Rey León".
Y así llevo un mes. Aguantando el tipo por mis niñas y aguantando el tipo por el Miguel. Y aguantando el tipo porque la mayor parte de la gente no entiende que mi perro era mi familia. "No lo compares con tus hijas". Pues claro que no lo comparo, por supuesto que no tiene nada que ver.
No hay nada que comparar, el amor multiplica, no resta. Es amor y es dolor lo que siento por mi perro, tiene su lugar, es uno más de mis amores. Lo va a ser siempre aunque ya no esté.
Porque han sido siete años maravillosos. Descubrí Yecla callejeando contigo de la correa siendo tu cachorro, las preciosas calles empinadas alrededor de la Iglesia Vieja. Vimos también juntos el Arabí y no podré pisar el Arabilejo sin recordar como te metiste en una de las cazoletas de cabeza porque tenía agua y salíste empapado, te sacudiste y nos empapaste a nosotros. No volveré a pasar por la ronda al lado del cementerio sin acordarme de nuestros fantásticos paseos por el Cerro del Castillo.
Porque no puedo estar en nuestro campo sin coger una piedra del suelo para tirartela para jugar...Y en casa, cada minuto de cada hora me parece que vas a doblar la esquina del pasillo o, ahora mismo, sentada en el ordenador, vas a apoyar tu cabeza en mis rodillas, como solías.
Porque no podré recordar mis embarazos y la niñez de Sara y Núria sin tu recuerdo. Mis primeras sospechas de embarazo fueron porque me lamias la barriga al llegar a casa, antes incluso de tener retrasos. Y esas largas tardes en las que tenía contracciones y tu te echabas a mi lado y gemías cuando tenía dolor ¿como lo notabas?. La primera palabra que dijo Sara fué "Líiio", y a las dos les ha encantado compartir coscorros de pan contigo. Núria se tronchaba de risa cuando al llegar a casa salías a saludarnos.
Porque sin haberte tenido no habria conocido a Juan y Feli ni a Jose y Yolanda, los dueños de Luna, los dueños de Urko, a los que considero buenos amigos.
Porque aunque en estos siete años han habido también cosas muy feas, como las discusiones con la familia y los vecinos, y tus enfermedades y tus últimos días, que han sido horribles, tenerte es una de las cosas mejores que hecho en mi vida. Una de las cosas que más me ha hecho feliz en mi vida. La diferencia entre estar sola y estar en compañía.
En estos días, gente que no me conoce de nada me para por la calle y me pregunta por ti. "¿Y ese perro blanco que siempre llevabas?, que gracia me hacía siempre al ladito de las niñas, sin tirar ni nada" "Nena, perdona ¿es que se te ha muerto el perro que hace días que te veo sin el?" El viernes mismo una mujer muy graciosa "En este paseo falta uno". Y yo les explico que te hemos sacrificado, agradecida de poder recordarte, de que otros se den cuenta que no estás y te recuerden con tanto cariño. Haber sido la dueña de Leo es una de las cosas de las que siempre estaré orgullosa. Te quiero mi Leíto, no lo dudes, siempre te querremos.
Hoy hace un mes que acaricié por última vez la cabeza de mi Leo y le susurré al oído "Te quiero, no lo dudes, siempre te querremos" y el Miguel se lo llevó a despedirse de su campo, y después al veterinario para que descansara. Hace un mes que sacrificamos a Leo.
Antes de semana santa tuvo una fuerte diarrea, eso hizo que bajaran sus defensas y ahí la enfermedad se ha hecho fuerte y, aunque lo hemos intentado, los últimos días estaba claro que el tratamiento no estaba haciendo efecto. Un perro enfermo de leishmania activa es un peligro de contagio para el resto de animales, así que la decisión era clara...por él, por nosotros, por el resto. Pero por más clara no es menos dura de tomar.
La mañana más dura de mi vida la pasé jugando con mis hijas y tirando las cosas del Leo, haciendo ver que no pasaba nada. Aguantando el tipo por mis niñas, mientras mi corazón estaba destrozado cantaba las canciones de "El Rey León".
Y así llevo un mes. Aguantando el tipo por mis niñas y aguantando el tipo por el Miguel. Y aguantando el tipo porque la mayor parte de la gente no entiende que mi perro era mi familia. "No lo compares con tus hijas". Pues claro que no lo comparo, por supuesto que no tiene nada que ver.
No hay nada que comparar, el amor multiplica, no resta. Es amor y es dolor lo que siento por mi perro, tiene su lugar, es uno más de mis amores. Lo va a ser siempre aunque ya no esté.
Porque han sido siete años maravillosos. Descubrí Yecla callejeando contigo de la correa siendo tu cachorro, las preciosas calles empinadas alrededor de la Iglesia Vieja. Vimos también juntos el Arabí y no podré pisar el Arabilejo sin recordar como te metiste en una de las cazoletas de cabeza porque tenía agua y salíste empapado, te sacudiste y nos empapaste a nosotros. No volveré a pasar por la ronda al lado del cementerio sin acordarme de nuestros fantásticos paseos por el Cerro del Castillo.
Porque no puedo estar en nuestro campo sin coger una piedra del suelo para tirartela para jugar...Y en casa, cada minuto de cada hora me parece que vas a doblar la esquina del pasillo o, ahora mismo, sentada en el ordenador, vas a apoyar tu cabeza en mis rodillas, como solías.
Porque no podré recordar mis embarazos y la niñez de Sara y Núria sin tu recuerdo. Mis primeras sospechas de embarazo fueron porque me lamias la barriga al llegar a casa, antes incluso de tener retrasos. Y esas largas tardes en las que tenía contracciones y tu te echabas a mi lado y gemías cuando tenía dolor ¿como lo notabas?. La primera palabra que dijo Sara fué "Líiio", y a las dos les ha encantado compartir coscorros de pan contigo. Núria se tronchaba de risa cuando al llegar a casa salías a saludarnos.
Porque sin haberte tenido no habria conocido a Juan y Feli ni a Jose y Yolanda, los dueños de Luna, los dueños de Urko, a los que considero buenos amigos.
Porque aunque en estos siete años han habido también cosas muy feas, como las discusiones con la familia y los vecinos, y tus enfermedades y tus últimos días, que han sido horribles, tenerte es una de las cosas mejores que hecho en mi vida. Una de las cosas que más me ha hecho feliz en mi vida. La diferencia entre estar sola y estar en compañía.
En estos días, gente que no me conoce de nada me para por la calle y me pregunta por ti. "¿Y ese perro blanco que siempre llevabas?, que gracia me hacía siempre al ladito de las niñas, sin tirar ni nada" "Nena, perdona ¿es que se te ha muerto el perro que hace días que te veo sin el?" El viernes mismo una mujer muy graciosa "En este paseo falta uno". Y yo les explico que te hemos sacrificado, agradecida de poder recordarte, de que otros se den cuenta que no estás y te recuerden con tanto cariño. Haber sido la dueña de Leo es una de las cosas de las que siempre estaré orgullosa. Te quiero mi Leíto, no lo dudes, siempre te querremos.
martes, 13 de marzo de 2012
Feliz
Hoy martes y trece del año 2012, fecha que parece tan funesta, puedo decir que soy relativamente feliz. Siempre en la vida las cosas se pueden mejorar, hay cosas que me preocupan, pero en general puedo decir que soy relativamente feliz.
Cosas que me preocupan: Leo mantiene un brote de su leishmaniosis que hace que prácticamente tenga en una herida perpetua sus cuartos traseros. A veces apestan sus heridas a pus, otras parece que se van a cerrar definitivamente, pero vuelven a abrirse nuevas pupas. En un bucle desde hace varios meses. En positivo, que la analítica que tiene es de un perro sano, el parásito no le ha afectado los órganos internos y el animal está contento, aparte de la molestia de sus heridas, que procuramos aliviar con pomadas.
Otra cosa que me preocupa es que mi hija Sara pueda ir el año que viene al cole que queremos que vaya. Nada especial, es el cole de al lado de casa, y por proximidad en principio nos toca, pero hasta que no salgan las listas de admitidos pues ahí estamos, con la incertidumbre.
Me preocupa mi padre, y su tensión arterial que no se acaba de controlar.
Y me preocupa, como a la mayor parte de los ciudadanos de este país, las consecuencias que en mi pequeña economía familiar tenga esta crisis que nos han enviado los banqueros y que vamos a pagar los curritos. Se me ha pasado por la cabeza el autoempleo, pero después me veo con mis dos nenas y pienso que tengo "autoempleo" para un rato aún. Pero me rondan cosas por la cabeza.
Lo que contribuye a mi equilibrio son sobre todo mis dos niñas. Sara ya tiene (parece mentira) dos años y diez meses, es una niña pequeña muy cariñosa, despierta, un poco desobediente (y aunque me saca de quicio a veces, me gusta que tenga personalidad) tímida y lista. Muchas veces al día me meo de la risa con sus salidas, está lo que se dice comúnmente como para comérsela.
Núria también está para comérsela, la verdad. Núria ya tiene (esta parece aún más mentira) casi nueve meses. Es una bebé ya muy divertida, le encanta bailar, parlotear, hacer palmitas y chillar cuando sus papás intentan ver el telediario (cosa que visto lo que hay que ver hay que agradecerle). Son el día y la noche, tanto físicamente como en carácter. No parece haber de momento grandes celos, supongo que cuando Núria crezca algo más la competencia entre hermanas será más evidente. De momento se buscan mucho y tienen diariamente momentos de juegos y risas.
Hay momentos, muchos, en que las dos necesitan mi atención, y si, como habitualmente me pasa, estoy sola, me agobio. Hay días que el cansancio me puede y me siento muy sola en el páramo yeclano. Lloro de impotencia y rabia casi a diario en algún momento.
Pero en general, la mayor parte de los minutos de las horas que conforman mi día a día, tengo la sensación de que no me puedo quejar con mi suerte: que tengo un marido al que amo y que me quiere, que tengo dos niñas preciosas que crecen fuertes, sanas, listas y felices, que tengo un perro al que mantengo estable en sus enfermedades y que creo que es feliz, y aunque hecho de menos mi tierra y mi gente todos los días he conocido a buenas amigas por estos lares que me hacen menos áspera la soledad. No está mal.
Cosas que me preocupan: Leo mantiene un brote de su leishmaniosis que hace que prácticamente tenga en una herida perpetua sus cuartos traseros. A veces apestan sus heridas a pus, otras parece que se van a cerrar definitivamente, pero vuelven a abrirse nuevas pupas. En un bucle desde hace varios meses. En positivo, que la analítica que tiene es de un perro sano, el parásito no le ha afectado los órganos internos y el animal está contento, aparte de la molestia de sus heridas, que procuramos aliviar con pomadas.
Otra cosa que me preocupa es que mi hija Sara pueda ir el año que viene al cole que queremos que vaya. Nada especial, es el cole de al lado de casa, y por proximidad en principio nos toca, pero hasta que no salgan las listas de admitidos pues ahí estamos, con la incertidumbre.
Me preocupa mi padre, y su tensión arterial que no se acaba de controlar.
Y me preocupa, como a la mayor parte de los ciudadanos de este país, las consecuencias que en mi pequeña economía familiar tenga esta crisis que nos han enviado los banqueros y que vamos a pagar los curritos. Se me ha pasado por la cabeza el autoempleo, pero después me veo con mis dos nenas y pienso que tengo "autoempleo" para un rato aún. Pero me rondan cosas por la cabeza.
Lo que contribuye a mi equilibrio son sobre todo mis dos niñas. Sara ya tiene (parece mentira) dos años y diez meses, es una niña pequeña muy cariñosa, despierta, un poco desobediente (y aunque me saca de quicio a veces, me gusta que tenga personalidad) tímida y lista. Muchas veces al día me meo de la risa con sus salidas, está lo que se dice comúnmente como para comérsela.
Núria también está para comérsela, la verdad. Núria ya tiene (esta parece aún más mentira) casi nueve meses. Es una bebé ya muy divertida, le encanta bailar, parlotear, hacer palmitas y chillar cuando sus papás intentan ver el telediario (cosa que visto lo que hay que ver hay que agradecerle). Son el día y la noche, tanto físicamente como en carácter. No parece haber de momento grandes celos, supongo que cuando Núria crezca algo más la competencia entre hermanas será más evidente. De momento se buscan mucho y tienen diariamente momentos de juegos y risas.
Hay momentos, muchos, en que las dos necesitan mi atención, y si, como habitualmente me pasa, estoy sola, me agobio. Hay días que el cansancio me puede y me siento muy sola en el páramo yeclano. Lloro de impotencia y rabia casi a diario en algún momento.
Pero en general, la mayor parte de los minutos de las horas que conforman mi día a día, tengo la sensación de que no me puedo quejar con mi suerte: que tengo un marido al que amo y que me quiere, que tengo dos niñas preciosas que crecen fuertes, sanas, listas y felices, que tengo un perro al que mantengo estable en sus enfermedades y que creo que es feliz, y aunque hecho de menos mi tierra y mi gente todos los días he conocido a buenas amigas por estos lares que me hacen menos áspera la soledad. No está mal.
lunes, 7 de marzo de 2011
Carnaval, carnaval...
Este fin de semana como todos sabeis ha sido Carnaval, el segundo para Sara, aunque el año pasado era muy pequeñita para darse cuenta de nada de lo que pasaba a su alrededor. La hemos disfrazado dos veces, una para la fiesta de carnaval de la guarde, el viernes, y la otra ayer, que hacían pasacalles por el pueblo.
El viernes parece que no lo disfrutó mucho por la mañana. Su maestra iba disfrazada de Pippi Calzaslargas y se puso la peluca de rigor, a Sara le dió miedo, y le daban miedo todas las otras maestras que entraron al aula a lo largo de la mañana. Después parece que se tranquilizó y cuando le pusieron música y comida se animó más. Me dió un poco de lástima que algo que se prepara para que lo pasen bien, ella en vez de disfrutarlo, lo padeciera.
Por la tarde le arreglé las coletas y fuimos a que Alicia le hiciera unas fotitos, como también estaba allí cierto mago, pues se lo pasaron bien el ratito que estuvieron juntos. Ya por la noche fuimos a ver a los abuelos y los tíos y a comer fritillas, ahí sí lo pasó en grande. Le gustó mucho además darle besitos y abracitos a su prima Leire. Vino tan contenta y excitada a casa que costó un poquito que se quedara dormida.
Como digo ayer domingo la volvimos a disfrazar, nosotros pensábamos que no iba a disfrutar mucho, sobretodo porque no había echado siesta, y de hecho se durmió mientras íbamos a posicionarnos para ver el desfile. La música le despertó y por casualidad nos encontramos con el hermano y los primos del Miguel, con sus respectivos niños, y claro, entre tanta chiquillería, se lo pasó en grande.
Habían dos caperucitas, un pollo (¿o era pato?), una tortuga ninja y dos bebés tan chiquitinas que no las disfrazaron (bueno, a mi sobrina le pusieron un gorrito con orejitas de ratón). Después nos fuimos a tomar un café juntos (todo lo que se pudo, porque no había sitio) y creo que tanto mayores como pequeños lo pasamos razonablemente bien, con la reunión improvisada. Nuevamente Sara llegó tan contenta a casa que costó que se durmiera, y eso que le dimos un paseo tranquilo y le pusimos el pijama con masajito y todo. Bueno, en resumen, que ha estado bien el carnaval de este año, el año que viene más...
Etiquetas:
bebe,
convivencia,
cosas que me gustan,
familia,
vivencias,
Yecla
jueves, 11 de noviembre de 2010
Ayer fué un día completito.
Ayer fué un día complicado. Miguel estuvo en Barcelona, lo que le ausentó de casa desde la madrugada a las 22:30 de la noche. El viaje lo hacía en coche y conduciendo él, por lo que hasta que no lo vi asomar por la puerta de casa, no estuve tranquila en todo el día.
Sara se despertó a las 5:30h de la madrugada, y cuando no vió a su padre se desesperó. Tocaba su lado de la cama y me miraba como diciendo "¿Dónde está papá?" Me costó muchísimo volver a dormirla, la primera vez que me rechaza la teta. Sólo se durmió sobre la almohada de su padre (¿tendría su olor?) y dándole palmaditas en el culete al ritmo que se toca el tambor en Semana Santa, que es como la duerme Miguel. Me dió mucha penita la reacción de mi pequeña, aunque por otro lado, me encanta que quiera tanto a su papa.
Leo notó mi estado de ánimo y me retó haciendo casi todas las cosas que sabe prohibidas. Es lo que tiene tener un perro de carácter, no te deja bajar la guardia. Lo que en realidad me vino muy bien, porque tuve que plantarme sobre mis pies y enviarlo a su sitio (literalmente, a su colchoneta). Cuando hace eso, y me obliga a disciplinarlo, sobre todo en los días que menos energía tengo, hace que no me deje vencer por el estado de ánimo, y me viene muy bien para tomar las riendas del día. Es como un recordatorio de que tengo el poder de decisión sobre si me dejo ganar por la tristeza o no. Y por mi hija, mi barriga y mi animal, ayer decidí que no. Así que me puse música y canté (el que canta su mal espanta), no se como los vecinos no llamaron a los loqueros. No soy una estrella del pop por algo...canto peor que un gato despellejado.
En otro orden de cosas, mi amiga Alicia y yo nos reunimos con la presidenta de la Asociación "Vinculo" de Yecla. Resulta que hay un grupo de apoyo de la lactancia en Yecla, pero las mamás que lo integran ya llevan ellas mismas varios años, y sus nenes ya son más mayorcitos, y hace un tiempo la asociación está parada. No se hacen ni reuniones ni actividades. Alicia me pidió a mi y a otras mamás recientes si nos podíamos meter en la asociación y dinamizarla.
La verdad es que en una población como ésta lo veo superimportante. Porque en una ciudad más grande, puedes no tener un grupo de apoyo en tu zona, pero es más fácil que te puedas desplazar para buscarlo. Aquí si no está en la misma Yecla, estás vendida. Y aunque es cierto que hay una fantástica consulta de lactancia materna en el Hospital de Yecla, que a mi personalmente me salvó la lactancia, hay un tipo de apoyo emocional que quien puede darlo mejor es un grupo de mamás.
Acordamos no centrarnos en exclusiva en la lactancia materna, sino en la crianza. Hay temas como el colecho, la introducción de la alimentación complementaria, los cólicos del lactante, por ejemplo, que angustian bastante a las mamás,y que no son exactamente "lactancia", pero que influyen mucho en una crianza feliz para madre y bebé. A ver como resulta. A Piluca, la presidenta de la asociación la vimos no con muchas ganas de empezar nada, y por mi experiencia asociacionista, puedo entender perfectamente que esté cansada y desmoralizada, espero que se anime si ve que no va a ser ella sola la que tire de la asociación, como en muchas ocasiones ocurre con los "Presidentes". Una chica muy agradable, creo que nos vamos a llevar muy bien.
Alicia me metió una idea loca en la cabeza que no para de rodar... me voy a informar un poco antes de tomar ninguna decisión, pero me ha picado el gusanillo... ¿Cómo alguien que me conoce desde hace tan poco tiempo puede conocerme tan bien?
Y lo mejor del día vino cuando llegó Miguel por la noche. Sara, que estaba tomando teta casi literalmente se tiró al suelo y corrió por el pasillo bracitos en alto a saludar a su papa. Estaba a punto de dormirse, y ya no hubo manera, pero ¿qué importa que un día se acueste más tarde? Se durmió finalmente en brazos de Miguel, con el toque de tambor que ya he explicado, y no quiso dejarla en su cuna hasta que nosotros mismos nos fuimos a dormir.
Sara se despertó a las 5:30h de la madrugada, y cuando no vió a su padre se desesperó. Tocaba su lado de la cama y me miraba como diciendo "¿Dónde está papá?" Me costó muchísimo volver a dormirla, la primera vez que me rechaza la teta. Sólo se durmió sobre la almohada de su padre (¿tendría su olor?) y dándole palmaditas en el culete al ritmo que se toca el tambor en Semana Santa, que es como la duerme Miguel. Me dió mucha penita la reacción de mi pequeña, aunque por otro lado, me encanta que quiera tanto a su papa.
Leo notó mi estado de ánimo y me retó haciendo casi todas las cosas que sabe prohibidas. Es lo que tiene tener un perro de carácter, no te deja bajar la guardia. Lo que en realidad me vino muy bien, porque tuve que plantarme sobre mis pies y enviarlo a su sitio (literalmente, a su colchoneta). Cuando hace eso, y me obliga a disciplinarlo, sobre todo en los días que menos energía tengo, hace que no me deje vencer por el estado de ánimo, y me viene muy bien para tomar las riendas del día. Es como un recordatorio de que tengo el poder de decisión sobre si me dejo ganar por la tristeza o no. Y por mi hija, mi barriga y mi animal, ayer decidí que no. Así que me puse música y canté (el que canta su mal espanta), no se como los vecinos no llamaron a los loqueros. No soy una estrella del pop por algo...canto peor que un gato despellejado.
En otro orden de cosas, mi amiga Alicia y yo nos reunimos con la presidenta de la Asociación "Vinculo" de Yecla. Resulta que hay un grupo de apoyo de la lactancia en Yecla, pero las mamás que lo integran ya llevan ellas mismas varios años, y sus nenes ya son más mayorcitos, y hace un tiempo la asociación está parada. No se hacen ni reuniones ni actividades. Alicia me pidió a mi y a otras mamás recientes si nos podíamos meter en la asociación y dinamizarla.
La verdad es que en una población como ésta lo veo superimportante. Porque en una ciudad más grande, puedes no tener un grupo de apoyo en tu zona, pero es más fácil que te puedas desplazar para buscarlo. Aquí si no está en la misma Yecla, estás vendida. Y aunque es cierto que hay una fantástica consulta de lactancia materna en el Hospital de Yecla, que a mi personalmente me salvó la lactancia, hay un tipo de apoyo emocional que quien puede darlo mejor es un grupo de mamás.
Acordamos no centrarnos en exclusiva en la lactancia materna, sino en la crianza. Hay temas como el colecho, la introducción de la alimentación complementaria, los cólicos del lactante, por ejemplo, que angustian bastante a las mamás,y que no son exactamente "lactancia", pero que influyen mucho en una crianza feliz para madre y bebé. A ver como resulta. A Piluca, la presidenta de la asociación la vimos no con muchas ganas de empezar nada, y por mi experiencia asociacionista, puedo entender perfectamente que esté cansada y desmoralizada, espero que se anime si ve que no va a ser ella sola la que tire de la asociación, como en muchas ocasiones ocurre con los "Presidentes". Una chica muy agradable, creo que nos vamos a llevar muy bien.
Alicia me metió una idea loca en la cabeza que no para de rodar... me voy a informar un poco antes de tomar ninguna decisión, pero me ha picado el gusanillo... ¿Cómo alguien que me conoce desde hace tan poco tiempo puede conocerme tan bien?
Y lo mejor del día vino cuando llegó Miguel por la noche. Sara, que estaba tomando teta casi literalmente se tiró al suelo y corrió por el pasillo bracitos en alto a saludar a su papa. Estaba a punto de dormirse, y ya no hubo manera, pero ¿qué importa que un día se acueste más tarde? Se durmió finalmente en brazos de Miguel, con el toque de tambor que ya he explicado, y no quiso dejarla en su cuna hasta que nosotros mismos nos fuimos a dormir.
jueves, 14 de octubre de 2010
Photogenic, el blog
Pues quiero hacer propaganda del blog que ha abierto mi amiga Alicia. No hace demasiado tiempo que conozco a Alicia, ella es la persona a la que más recientemente doy el título de amiga.
Un amigo para mí es esa persona que sin ser familia te quiere y la quieres, sin estar de acuerdo os respetáis y con la que puedes contar y sabes que cuenta contigo. No es sencillo encontrar amigos por eso estoy muy contenta de haberla encontrado en esta etapa de mi vida. Además Alicia es una mujer valiente, sensible y consecuente, con lo difícil que es vivir en el mundo que vivimos y sobrevivir sin perder estas cualidades.
En su blog quiere mostrar el trabajo que realiza en su estudio de fotografía "Photogenic", ella se centra en la fotografía familiar, y sobretodo trabaja con niños, de hecho es la fotógrafa oficial de Sara. A mi personalmente me encantan las fotografías que hace de mujeres embarazadas y las de recién nacidos con sus mamás.
Os invito a que deis una vuelta por su blog y veáis una muestra de su trabajo, y cómo se nota su sensibilidad y el cariño que le pone a cada click de su cámara. ¡¡Bienvenida a la blogosfera Alicia!! Ahora además de vernos nos leemos. Un beso.
Un amigo para mí es esa persona que sin ser familia te quiere y la quieres, sin estar de acuerdo os respetáis y con la que puedes contar y sabes que cuenta contigo. No es sencillo encontrar amigos por eso estoy muy contenta de haberla encontrado en esta etapa de mi vida. Además Alicia es una mujer valiente, sensible y consecuente, con lo difícil que es vivir en el mundo que vivimos y sobrevivir sin perder estas cualidades.
En su blog quiere mostrar el trabajo que realiza en su estudio de fotografía "Photogenic", ella se centra en la fotografía familiar, y sobretodo trabaja con niños, de hecho es la fotógrafa oficial de Sara. A mi personalmente me encantan las fotografías que hace de mujeres embarazadas y las de recién nacidos con sus mamás.
Os invito a que deis una vuelta por su blog y veáis una muestra de su trabajo, y cómo se nota su sensibilidad y el cariño que le pone a cada click de su cámara. ¡¡Bienvenida a la blogosfera Alicia!! Ahora además de vernos nos leemos. Un beso.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Infección de garganta
Os debo un post que tengo a medias sobre la conferencia del Dr. Carlos González a la que asistí el sábado. Lo tengo a medias, pero estoy demasiado cansada para terminarlo, espero que mañana pueda. Hoy el día ha sido duro. Sara está desde ayer Domingo con fiebre, hoy alrededor de 38ºC todo el día, por lo que por supuesto ha estado muy demandante y estoy bastante cansada.
La he llevado al pediatra esta mañana y al parecer tiene infección en la garganta, antibiótico 8 días y apiretal si tiene fiebre (que la tiene). Por cierto que el pediatra, el Dr. Ibáñez, que tanto me gustaba, ha conseguido el sueño de casi todos los médicos que ejercen en Yecla, un traslado a Alicante o a Murcia. Es decir que el pediatra que ha visto a mi hija no lo habíamos visto antes. En la sala de espera, le he preguntado a otra madre que si lo conocía, que que tal era. Su respuesta: "No es el Dr. Ibáñez, le daremos un voto de confianza, pero...". La verdad es que es un poco seco el hombre, aunque no desagradable, sino más bien tímido, creo. Esperemos, más allá de la simpatía personal, que en el acierto en sus diagnósticos y su apoyo a la lactancia si se parezca al Dr. Ibáñez.
Hoy no escribo más, como he dicho estoy cansada, me perdonaréis que me retire con una entrada tan corta. Espero que l@s que tenéis peques tengan mejor salud que la mía. Mañana será otro día. Buenas noches.
La he llevado al pediatra esta mañana y al parecer tiene infección en la garganta, antibiótico 8 días y apiretal si tiene fiebre (que la tiene). Por cierto que el pediatra, el Dr. Ibáñez, que tanto me gustaba, ha conseguido el sueño de casi todos los médicos que ejercen en Yecla, un traslado a Alicante o a Murcia. Es decir que el pediatra que ha visto a mi hija no lo habíamos visto antes. En la sala de espera, le he preguntado a otra madre que si lo conocía, que que tal era. Su respuesta: "No es el Dr. Ibáñez, le daremos un voto de confianza, pero...". La verdad es que es un poco seco el hombre, aunque no desagradable, sino más bien tímido, creo. Esperemos, más allá de la simpatía personal, que en el acierto en sus diagnósticos y su apoyo a la lactancia si se parezca al Dr. Ibáñez.
Hoy no escribo más, como he dicho estoy cansada, me perdonaréis que me retire con una entrada tan corta. Espero que l@s que tenéis peques tengan mejor salud que la mía. Mañana será otro día. Buenas noches.
martes, 31 de agosto de 2010
Revisión 15 meses Sara
Hoy hemos tenido la revisión de los quince meses de Sara. En realidad Sara cumple los meses el 18, y normalmente le pasan revisión ese mismo día. Pero este mes nos lo dieron más tarde. Yo pensé que era para que Pilar, su enfermera, ya estuviera de vuelta de vacaciones. Pues no, ni ella ni su compañera. En mi centro de salud hay dos consultas de pediatría, pues de los dos médicos y las dos enfermeras habituales estaba un médico. Un sólo enfermero que era suplente atendiendo las revisiones programadas de las dos consultas de enfermería, el pobre muchacho se le notaba que estaba como un gato en un garaje, no sabía por dónde meterse. No me extraña, no estás en tu puesto y encima te programan doble, el chico hacía lo que podía para desatascar, pero milagritos a Lourdes. Nosotros teníamos cita a las 11:15 y nos han cogido una hora después (o más, al final he dejado de mirar el reloj). ¿No lo podrían organizar mejor? Deben saber con antelación cuando van a coger vacaciones, que no programen las dos consultas hasta la bandera si saben que sólo va a pasarse una y encima no va a ser tu compañera habitual la que la pase.
La revisión
La revisión en sí ha ido muy bien, sin sorpresas. De altura se sale de la gráfica, está por encima del percentil 97. Por si alguien se pregunta de dónde ha sacado esta talla mi hija, de su madre no ha sido, Miguel mide 1.90m. De peso en el 55, me ha recalcado el enfermero que es un peso normal, que está en la media, que es normal. Yo me sonreía para mis adentros, después de haber estado los seis primeros meses de vida bordeando el percentil 3 (por debajo), el 55 me parece gloria bendita. Está lejos de tener morcillitas en las piernas, pero está sana y fuerte que es lo que interesa.
Le ha revisado también los reflejos, y nos ha preguntado sobre su desarrollo psicomotor y todo está perfecto. No, aún no anda, pero nos ha confirmado que a esta edad es normal ( yo lo dudaba ya, tanto que te dice todo el mundo). Era lo único que me inquietaba de la consulta, porque tenía muy claro que la niña esta sana, activa, juguetona.
Hemos comprobado eso sí que Sara va creciendo, y que de ese bebé feliz que se reía por cualquier cosa, que era tan fácil de consolar, va quedando poquito. Empieza a ser una niña pequeña con bastante personalidad, que sabe perfectamente lo que quiere y lo que no quiere, y aunque no hable lo sabe hacer entender perfectamente. O sea que se ha pasado toda la consulta entre llorando y renegando, queriendo escapar de la camilla hacia los brazos de mamá, y recriminándome con su media lengua de trapo que no nos fuéramos de allí y le dejara a ese señor hacerle esas cosas. Y por una parte me gusta que tenga esa personalidad y la muestre, que sea abierta y expresiva (otra cosa que tampoco a sacado de su madre), pero por la otra ¡¡echo de menos a mi bebé!!
Y por supuesto le han puesto las vacunas de rigor. Al parecer son algo más fuertes porque me ha advertido que puede ser que le tenga que poner hielo en los musletes, donde le ha pinchado. Y puede ser que empiece la fiebre, porque ahora mismo se me ha despertado la fiera llorando, cuando normalmente duerme una hora más. Os dejo, que me reclaman.
La revisión
La revisión en sí ha ido muy bien, sin sorpresas. De altura se sale de la gráfica, está por encima del percentil 97. Por si alguien se pregunta de dónde ha sacado esta talla mi hija, de su madre no ha sido, Miguel mide 1.90m. De peso en el 55, me ha recalcado el enfermero que es un peso normal, que está en la media, que es normal. Yo me sonreía para mis adentros, después de haber estado los seis primeros meses de vida bordeando el percentil 3 (por debajo), el 55 me parece gloria bendita. Está lejos de tener morcillitas en las piernas, pero está sana y fuerte que es lo que interesa.
Le ha revisado también los reflejos, y nos ha preguntado sobre su desarrollo psicomotor y todo está perfecto. No, aún no anda, pero nos ha confirmado que a esta edad es normal ( yo lo dudaba ya, tanto que te dice todo el mundo). Era lo único que me inquietaba de la consulta, porque tenía muy claro que la niña esta sana, activa, juguetona.
Hemos comprobado eso sí que Sara va creciendo, y que de ese bebé feliz que se reía por cualquier cosa, que era tan fácil de consolar, va quedando poquito. Empieza a ser una niña pequeña con bastante personalidad, que sabe perfectamente lo que quiere y lo que no quiere, y aunque no hable lo sabe hacer entender perfectamente. O sea que se ha pasado toda la consulta entre llorando y renegando, queriendo escapar de la camilla hacia los brazos de mamá, y recriminándome con su media lengua de trapo que no nos fuéramos de allí y le dejara a ese señor hacerle esas cosas. Y por una parte me gusta que tenga esa personalidad y la muestre, que sea abierta y expresiva (otra cosa que tampoco a sacado de su madre), pero por la otra ¡¡echo de menos a mi bebé!!
Y por supuesto le han puesto las vacunas de rigor. Al parecer son algo más fuertes porque me ha advertido que puede ser que le tenga que poner hielo en los musletes, donde le ha pinchado. Y puede ser que empiece la fiebre, porque ahora mismo se me ha despertado la fiera llorando, cuando normalmente duerme una hora más. Os dejo, que me reclaman.
sábado, 31 de julio de 2010
Agosto en Yecla
Empieza Agosto en Yecla, ese mes que este bendito pueblo cierra por vacaciones, la mayor parte del personal se va a vivir a los campos o, los más afortunados, a la playa. Porque aquí como "todo el mundo trabaja en la madera" y "en la madera se cierra en Agosto", pues cierra todo. Vamos a tener suerte y hay una farmacia cerca de casa que no cierra (hay que hacerle un monumento al señor farmacéutico), pero aún no se cuánto rato voy a tener que andar para comprar el pan, el año pasado eran quince minutos, se admiten apuestas. A Sara la revisión de los quince meses le tocaría a mediados de mes, pero como el pediatra está de vacaciones pues se la hace el día 30. El veterinario también cierra por supuesto, así que espero que Leo no necesite una urgencia, porque deberíamos llevarle a Villena o a Jumilla. Así que las semanas siguientes me veo paseando con mi hija y mi perro por un pueblo fantasma.

Ventajas de esta situación: no habrá problemas de aparcamiento; si, en el pueblo este hay problemas de aparcamiento, yo también me quedé con esa cara cuando me lo explicaban hará unos siete años.Para pasear, la calle es nuestra, sin estrecheces, que a veces ir con un cochecito y el perro es misión imposible. Sara no va a tener que hacer cola para montarse en EL columpio (que sólo hay un columpio para bebés en todo el pueblo, y hay que hacer oposiciones para montarse).
Espero que los pobres cuatro que nos quedemos por aquí por lo menos estemos bien avenidos y podamos quedar para tomarnos un helado, las heladerías por suerte no suelen cerrar.

Ventajas de esta situación: no habrá problemas de aparcamiento; si, en el pueblo este hay problemas de aparcamiento, yo también me quedé con esa cara cuando me lo explicaban hará unos siete años.Para pasear, la calle es nuestra, sin estrecheces, que a veces ir con un cochecito y el perro es misión imposible. Sara no va a tener que hacer cola para montarse en EL columpio (que sólo hay un columpio para bebés en todo el pueblo, y hay que hacer oposiciones para montarse).
Espero que los pobres cuatro que nos quedemos por aquí por lo menos estemos bien avenidos y podamos quedar para tomarnos un helado, las heladerías por suerte no suelen cerrar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


