Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de agosto de 2010


Hemos vuelto de vacaciones, como os dije hemos estado una semana en León, y llevamos cuatro días en Yeclacity, pero no había tenido tiempo de sentarme a escribir. Esto de escribir si lo haces, te entra el gusanillo y no paras, pero si paras, luego cuesta un mundo ponerse, no sabes cómo empezar... (se nota?)


Las vacaciones no estaban precisamente pensadas para Sara, porque a su padre y a mi nos gusta hacer visitas a museos y tal, que no están muy pensados para los bebés de 15 meses. Sin embargo, tal y como nosotros intuíamos, la niña se lo ha pasado en grande. Cierto es también que nosotros no hemos podido aprovechar las explicaciones de las visitas guiadas como cuando Sara no nos acompañaba. León se puede ver en la mitad de tiempo, o menos, pero hemos invertido tiempo en columpios y jardines, y por las tardes en la habitación y la piscina jugando con Sara, que al fin y al cabo eran vacaciones para los tres, Sara se merecía un tiempo pensado en exclusiva para ella. Además han habido un par de lugares que nos hemos abstenido de visitar, porque ya veíamos que no los íbamos a aprovechar.


Para la mayor parte de las visitas, los edificios no están preparados para ir con carrito, así que cuando nos ofrecían dejarlo en recepción así lo hemos hecho. En la catedral no nos lo han ofrecido y nos quedamos sin ver el museo. Me ha parecido muy triste que la opción para ver los edificios sea dejar el carro en la puerta, comprendo que son edificios antiguos, pero debería estar más preparado. No lo digo por los niños, siempre puedes cogerlos en brazos o con portabebés, no es problema. El tema es que si no puede acceder un cochecito de bebé ¿cómo accede a ese servicio cultural un minusválido? Siempre que tengo dificultades para moverme con el carro de Sara, que nos son ocasiones contadas, me hago la misma reflexión. Nuestra sociedad no está nada adaptada para moverse con silla de ruedas.

Aunque en realidad a nosotros esto no nos fue mal, porque Sara se ha espabilado a caminar bastante, y muchos ratos por la calle prefería caminar a ir en el carro. Y como los paseos por León son muy agradables, con el centro peatonal y avenidas muy anchas le hemos dado gusto. Así que el carro ha servido más para portear trastos y como cuna para las siestas que para otra cosa. Aunque no, Sara aún no anda suelta, sigue asida a los dedos de sus papás.


Otra cosa en la que Sara ha avanzado es en el tema de las comidas. En realidad, para ser sinceros, Sara no ha avanzado, sino que su madre se ha quitado prejuicios sobre si podía comer ya comida "de mayores" sin triturar. ¡¡Vaya si puede!! ¡¡Como que ha habido días que su padre y yo nos hemos quedado con hambre!! Nos llevamos algún potito por si la comida del hotel o los restaurantes no le gustaban, y los a gastado únicamente porque algún día se ha quedado dormida a la hora de comer. Además de teta a discreción...paella, garbanzos, alubias blancas, macarrones,tortilla francesa y de patatas, dorada, pescadilla, rabas de calamar, salmón, pollo, croquetas, albóndigas, tostadas con mantequilla, sobaos, bizcocho, arroz con leche, jamón york, jamón serrano, pera, plátano, melocotón, melocotón en almíbar..., seguro que me olvido de algo, pero creo que la dieta de la nenita ha sido bastante variada. Total que hemos decidido que el triturar se va a acabar.


Lo único negativo de estos días es que Sara ha cogido miedo a la ducha. La ducha del hotel debía hacer mucho ruido, o no se porqué, pero le ha cogido miedo. Ha echo falta bañarla varias veces en casa, sin usar la ducha para nada para que vuelva a bañarse sin llantos. Espero que se le pase y vuelva a disfrutar del baño, que tanto le ha gustado siempre. Como veis el balance ha sido muy positivo, si no conocéis León, es una visita que os recomiendo, es una ciudad muy bonita.

lunes, 16 de agosto de 2010

VACACIONES

Hoy nos vamos de vacaciones, estaré una semana más o menos sin publicar nada, ya que nos vamos a tierras leonesas a desconectar un poco. Van a ser las primeras vacaciones de Sara, que ahora tiene 15 meses, deseadnos suerte.

Pensamos hacer visitas culturales, porque al Miguel y a mi lo que nos gusta es ver piedras y visitar museos. Es el tipo de viaje que nos recarga las pilas. Estar echados a la bartola en una playa nos estresa más que relajarnos. Pero ya veremos como lo vive la niña. Aunque vamos muchos más días de los necesarios para ver León, para así poder invertir ratos en la piscina del hotel o en cualquier parque infantil cuando Sara lo requiera, somos conscientes que no son unas vacaciones precisamente pensadas para ella. Yo soy de la opinión, de todas formas, que si a un niño le acostumbras a este tipo de viajes lo van a disfrutar también, siempre que le adaptes la información y el ritmo a sus necesidades. A la vuelta explicaré cómo nos ha ido la experiencia.

Cuidaros mucho estos días y disfrutad todo lo que podáis. Un saludo.

domingo, 15 de agosto de 2010

Tarde de perros








Como a Leo no nos lo llevamos de vacaciones, y vamos a dejarle en una residencia canina a partir de hoy, estos días hemos procurado que el animal queme energía y se lo pase muy bien en sus paseos. A la vuelta haremos lo mismo, dedicarle 3 o 4 días para que queme la energía acumulada. Bueno que me lío, que anteayer lo subimos "al descampao" y como había llovido, había un bonito charco. Leo y su amiga Luna se revolcaron en él. Luna aunque no lo parezca en la foto es una Golden blanca. Pasamos muy buen rato de risas los perros y sus dueños. Por suerte Sara aún no camina y no bajó del carro para sumarse a la fiesta.










miércoles, 11 de agosto de 2010

Mi vestido nuevo


Hoy me he comprado un vestido en el mercado de Yecla. Y seguramente pensareis que este hecho no merece una entrada en el blog, a lo mejor teneis razón, pero es que me ha hecho mucha ilusión.

Nada del otro mundo, un vestidito azul, de estos un poco hippies de tirantes, con alguna lentejuela. De esos que hay gente que lleva para andar por casa o para bajar al la playa. Un vestido sin más. ¿Y cuál es el misterio? ¡Pues que hace 15 meses que no me pongo vestidos!

Como estoy amamantando a Sara, la opción más cómoda son los pantalones o faldas y una camiseta. La verdad es que yo casi nunca llevo vestidos, pero basta con que sepas que algo no puedes para que te llame la atención. Así que llevaba unos meses mirando con envidia a toda mujer con un vestido puesto. Y hoy cuando los he visto allí en el puesto, a tan buen precio...no me he podido resistir. Tampoco me he resistido a estrenarlo esta misma tarde para el paseo. Después de unos meses, desde que me quedé parada, muy centrada en cuidar de Sara, me apetece cuidarme un poco más, y darme algún pequeño capricho.
Creo además que Sara ha notado el buen humor que me ha generado la compra, porque hoy se reía más de lo habitual. Es importante estar de buen humor con los niños, ellos lo agradecen. Un poco frívola me ha quedado esta entrada, la verdad. Pero bueno, no todo van a ser sesudas reflexiones, y menos con este calor que no acompaña mucho. En Yecla hemos llegado hoy a los 38ºC.

viernes, 6 de agosto de 2010

Demasiada alarma

Anteayer una amiga mía fué a recoger unos resultados de unos análisis de su hijo al hospital. El niño ha estado muy bien hasta hace unos meses que empezó la guardería, y ha ido encadenando catarros, bronquitis, bronquiolitis y otras faunas desde entonces. Hace unos meses su pediatra le hizo unos análisis, detectaron anemia en el niño y como no le encontraban nada más le derivaron al hospital. Por en medio, su pediatra, no sé exactamente en que circunstancias, les dijo que había sospechado que el niño tenía leucemia. Imaginaros con el cuerpo que iban mi amiga y su marido a recoger los resultados.

Pues no tiene nada el niño, nada de nada. Les han dicho que la anemia en realidad no es anemia, porque como el nene toma teta, se ve que los niveles de hierro son algo más bajos que los niños de biberón, pero que no se considera anemia, es un nivel normal, fisiológico. Y los resfriados y tal, pues que estando en la guardería es también habitual.

Bien por el pediatra, que si no lo ve claro mande examinar más a fondo al niño. Pero creo que el comentario de la leucemia se lo podía haber ahorrado perfectamente y no haber alarmado innecesariamente a estos padres que llevan unas cuantas semanas bastante preocupados sin razón ninguna. Le ha faltado prudencia a este hombre, se diagnostica con las pruebas en la mano, las sospechas no deben salir de las boca para fuera porque no ofrecen nada positivo. Si ha de llegar la mala noticia llegará, y si tus sospechas no eran fundadas, nadie excepto tú se ha preocupado innecesariamente.

En fin, mi amiga empieza hoy vacaciones, espero que se relaje y disfrute de la maravillosa familia que tiene y de su precioso hijo. Se lo merece. Yo mientras tanto sigo aquí en Yecla, que se va vaciando poco a poco.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Tarde de playa


El sábado por la tarde estuvimos en la playa, en la de Alicante para más datos. Fuimos sólo medio día porque con el tono de piel blanco nuclear de la mengaja, estar más rato nos parece temerario. Aunque sólo era para un ratito nos plantamos con todo el equipo: sombrilla, esterilla, tres toallas, crema solar para la mengaja, crema solar para los papás, cubo y pala, flotador, merienda para la nena, agua para todos y cámara de fotos.


Como Sara de la manita ya aguanta bastante andando (aunque aún no se ha soltado, creo que porque ha cogido miedo) decidimos no coger el carro para ir a la playa. Lo que no recordaba yo es que las chanclas de mi niña eran muy graciosas, y pitan con cada pisada. Una vergüenza absoluta, toda la gente mirando por el paseo de Alicante y nuestra niña piii piii piii, al minuto yo ya tenía un dolor de cabeza que para que os cuento. El pitar se va a acabar, a ver como le arranco los pitos sin romperlo. Una vez llegamos a la arena le quitamos las chanclas, por supuesto. Pusimos la sombrilla y la esterilla y una toalla (más que nada para marcar territorio) y al agua patos.


Podemos prescindir del flotador, al principio se lo pusimos pero, sin llegar a llorar, estaba claro que no le molaba el invento. Así que la cogimos en brazos, y tampoco parecía estar muy conforme. El cubo y la pala también nos lo podemos ahorrar, nos sentamos para jugar con ellos y la mama se quedó con las ganas de usarlos (con lo bien que me lo pasaba cuando mi hermana era pequeña). Huía gateando, así que nada. Ya pensábamos que nada de la playa le gustaría a Sara (papá encantado porque hay que llevarle a rastras) cuando nos pusimos a pasear por la arena de la manita, y la kamikaze entonces se quería meter en el agua de cabeza. De pie cogida de las manitas, es como le gusta el mar. Jugar a saltar las olas y chapotear con una mano. Así los próximos días (si Miguel, he escrito próximos en plural) podemos ir con menos equipaje.


Una cosa que me preocupaba un poco era el momento de la merienda. No porque la mengaja coma mal, no puedo quejarme en absoluto, sino qué llevarle para darle en la playa, con la arena y todo eso. Así que como estaba indecisa me llevé un poco de todo. Menos mal porque comió hasta por las orejas: Pan con jamón serrano, fruta a trozos, petite suisse y tetita. Suerte de la teta si no yo creo que se hubiera quedado con hambre.


Una anécdota, cuándo ya salimos de la arena, me puse a darle teta en el paseo mientras papá iba a por el carro para dar una vuelta y que se nos secara un poco más el pelo y eso...Pues había un puestecito de estos que hacen trencitas al lado del banco que yo estaba sentada y la mujer de las trencitas se ofrecía a toda mujer que pasaba "¿quieres trenzas guapa? ¿quieres trenzas guapa?". En un momento se giro y me dijo :"¿Y la mamá quiere trenzas?". Exijo mi piropo, ¡¡o es que las mamás no somos guapas!!!


Lo que sí es un rollo es que la playa esté a una hora de viaje, porque Sara sale de la playa cansada y se duerme en el coche, con lo que recarga pilas y por la noche no hay quien la duerma. Y sus papás salen también cansados de la playa, pero sin esa opción de recarga (bueno la mamá como no conduce si se hecha un mocholadita). Total que el Domingo estábamos para el arrastre, queríamos ir al campito pero se quedó en las intenciones.