Pensaba titular esta entrada como final feliz, pero en realidad, estaréis de acuerdo conmigo no es un final, es un principio.
Me da muchísima alegría y me hace mucha ilusión escribir esta entrada para contaros que Ana y Cristóbal tienen desde hace dos días a sus dos hijos en casa. Seguro que recodáis su historia pero por si acaso, os dejo los enlaces de las entradas anteriores en las que he hablado de ellos:
http://patucosypatas.blogspot.com/2010/11/con-el-corazon-encogido.html
http://patucosypatas.blogspot.com/2010/12/esperanzados.html
http://patucosypatas.blogspot.com/2011/04/ya-estan-aqui-los-gemelos.html
Este ha sido un embarazo muy duro, por el que ningún ginecólogo apostaba, ya que el síndrome que padecían tiene un 80% de posibilidades de que ninguno de los dos niños llegue a sobrevivir. Ellos han luchado mucho por sus hijos y al fin ya los tienen en casa. Desde que nacieron han dado algún que otro susto más a sus padres. A uno de ellos, el último que ha ido a casa, le han hecho tenido que hacer transfusiones de sangre y finalmente le han tenido que operar una hernia. El otro, que ya lleva algunos días más en casa, les han dicho que va a tener alguna secuela por su prematuridad a nivel motor, aunque parece que seguramente será leve, nada que le vaya a impedir hacer vida normal en un futuro.
Y bueno, como comprendéis, el entorno de esta pareja estamos muy contentos. Ellos también lo están, y también un poco abrumados por el faenón que se les viene encima. Esta entrada no podía dejar de escribirla y compartir la alegría de que a veces la vida sea justa y estos dos bebés-milagro estén en casa para que sus papás empiecen por fin a disfrutar de lo bueno y bonito de la paternidad. De sufrir por sus hijos ya han tenido bastante.
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jueves, 16 de junio de 2011
Principio feliz
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martes, 7 de junio de 2011
Sara dos años
Buff!! ya hace quince días del cumple de Sara!! y yo sin comentarlo por aquí. Tengo el blog muy dejado de la mano de Dios. Bueno, espero que me comprendáis, he entrado en la semana 38 de embarazo, ha sido el cumple de mi pequeña y además me han atacado un catarro (del que no me podía medicar) y un dolor de muelas de juicio (ídem). Así que he estado un poco, muy, bastante...agotada.
Pero que mi niña ha hecho dos años lo tengo que comentar. Ya dos años desde que nació, cómo pasa el tiempo y cómo ha crecido mi bebé. Ha crecido en inteligencia y belleza, parafraseando a los evangelios, jajaja. Ya es una niña pequeña con mucha personalidad, con genio, dulce, cariñosa, cabezota, sensible. Está entrando en esa fase que tienen los niños pequeños en que te los comerías con sus monerías y a los diez minutos los matarías de lo borricos que se ponen. Además sigue hipersensible y enmadradísima con sus celitos.
No le entendemos casi nada de lo que dice. Sí que intenta hablar mucho, y yo entiendo que me quiere decir cosas concretas, que se quiere expresar, y es muy frustrante para ella y para nosotros no entenderla. Sé que si la entendiéramos mejor cuando habla los celos serían más llevaderos para todos. De todas maneras en los últimos días entendemos alguna palabra más: "ía" y señala mi barriga, creemos que quiere decir "Núria", "Papá" y "Mamá" ya por fin lo dice con mucha claridad. Creo que "papá" de todas formas ahora es cualquier hombre que conozca, porque ya la he pescado diciendo papá a algún vecino, algún padre de la guardería y a su abuelo. Conoce perfectamente las partes del cuerpo, le encanta que le digamos los nombres y ella señalarlos, hay algunos como "pie" que sí que dice perfectamente. También dice "illa", "zapatilla" para que la calcemos al bajar de la cama...cada día una o dos palabrejitas más.
Tiene ya unos hábitos de higiene y varias rutinas diarias muy bien adquiridas, que le gusta seguir y a veces te las marca ella misma. Le encanta ayudar a poner la mesa, por ejemplo, disfruta del baño, del momento de ir a la cama... Eso hace que la mayor parte del día esté de bastante buen humor, y que la tarea de atenderla sola con mi barrigón de 38 semanas (Miguel habitualmente se va antes de las 8 y vuelve después de las 20:30) sea más llevadera, por lo menos a nivel emocional, ya que es más fácil atenderla con sonrisas que con llantos y rabietas.
Y bueno hasta aquí el repasillo de cómo está Sara con sus preciosos dos años (seguro que se me ha notado un poco la pasión de madre). A ver si en unos días me animo y hago otra entrada de cómo va mi embarazo en su recta final. Ya os adelanto, supongo que lo comprendéis, que una vez nazca Nuria el blog cerrará por maternidad una temporadita. Por si ocurre antes de mi próxima entrada, un beso a todos y feliz verano.
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sábado, 9 de abril de 2011
Ya están aquí los gemelos
Os comenté en el blog la historia de Ana y Cristóbal, y su complicado embarazo gemelar con síndrome de transfusión feto-fetal. Al principio del embarazo ningún ginecólogo apostaba por la supervivencia de estas dos vidas. Ana y Cristóbal no se conformaron con este diagnóstico, y se movieron buscando otras opiniones, así hace unos meses consiguieron que operaran la placenta de Ana para corregir en parte el síndrome que ha tenido en peligro la vida de sus hijos. Si no lo leisteis en su momento lo podeis hacer aquí y aquí.
Así que me encanta anunciar que el jueves estos dos bebés han pasado a la vida extrauterina. Han nacido como era de preveer prematuramente, con 31 semanas de gestación, y mediante un cesárea de urgencia porque uno de los dos bebés tenía sufrimiento fetal. Uno de ellos pesó 1.700kg y el otro, el que siempre ha corrido más riesgo, 800gr. Ambos están en la UCI de neonatos con respiración asistida. Sabemos que no está todo ganado aún y que de momento tienen que seguir luchando por sobrevivir, pero la verdad, después de haber tenido tan pocas esperanzas de que llegaran a nacer, que ya tengan dos días parece un pequeño milagro.
Como tía de otro par de gemelos con unos inicios casi igual de preocupantes y duros, soy un poco la optimista del entorno. Porque la verdad es que mis sobris Juan y María también nos tuvieron varias semanas en vilo, pero salieron adelante y ahora son unos niños sanos y felices con su año y medio de vida.
Les esperan a Ana, Cristobal y los dos peques unas semanas muy complicadas, espero poder seguir explicado, al cabo de ellas, que los cuatro se han instalado en su casa para iniciar su nueva vida familiar.
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martes, 18 de enero de 2011
20 meses
Hoy mi pequeña princesa cumple 20 meses. No sé cuándo han pasado todas esas horas, minutos y segundos desde el momento en que la matrona me la puso encima, manchada de sangre, tapada con una sabanita, sus ojos abiertos de par en par mirándome. Cuánta alegría, amor, incertidumbre y miedo en ese momento.
Después vinieron los días de "no la cojas que se acostumbrará", "tiene tu teta como un chupete", "no la metas en tu cama que no la podrás sacar nunca". NUNCA han sido exactamente 19 meses y una semana. Sara ahora duerme en su cama, en su habitación, la llevamos a la cama y se duerme solita. Sara hace una toma de teta al día, por la mañana. Sara se pasa el día correteando de allá para acá. A veces pasa por mi lado y la pesco al vuelo, me la siento en las rodillas o le pido un abrazo, momentos que pueden durar de dos a tres segundos.
Así que yo el consejo que doy a todo el que me quiera oir es: "Ten a tu bebé pegado a tí tanto como quieras y puedas, que son sólo unos mesecitos que pasan volando. Cuando te des cuenta habrá echado a andar y a partir de ahí te habrás quedado sin bebé".
Esta mañana, al ver en el calendario que es 18, he mirado a mi hija jugando sentada en la alfombra y la he visto mayor, muy autónoma. Como digo ya anda mucho, mucho rato, a veces paseo el carrito de casa a la guardería y de vuelta, pero no me atrevo a no llevármelo, porque con el embarazo no la puedo llevar en brazos si se niega a andar. Sabe lo que quiere en cada momento. Come de todo (excepto marisco, frutos secos y chucherías) sin triturar y empieza a utilizar ella misma la cuchara y el tenedor. Es capaz de quedarse jugando solita a ratos en su habitación y tiene una destreza manual que a veces me sorprende. Me alegran las cuotas de autonomía que va conquistando día tras día, porque sé que su desarrollo es síntoma de que es una niña sana física, mental y emocionalmente. Pero a veces, como hoy, me sorprendo al darme cuenta de sus cambios en cortos periodos de tiempo.
Lo único que me preocupa de Sara en estos momentos es que casi no tiene vocabulario. Dice "calla", "mira", "si", "no" y "bien" con claridad, alguna vez contada papá y mamá, le hemos oído decir "elo", "ela" por abuelo y abuela, "paito" por palito (bastoncillos de pan), "Lio" llamando al Leo y "más" cuando quiere que le dés más de comer. Creo que con 20 meses es un vocabulario escaso. Ella parlotea como un loro todo el día, no calla, pero es un discurso de balbuceos sin palabras. Entiende todo lo que le decimos, de eso estoy segura, atiende y le encanta que le hables y cantes. Así que espero que como lo de dormir, andar y todo lo demás, en poco tiempo se suelte y esta preocupación pase y pasemos a otra etapa, con otras preocupaciones.
Después vinieron los días de "no la cojas que se acostumbrará", "tiene tu teta como un chupete", "no la metas en tu cama que no la podrás sacar nunca". NUNCA han sido exactamente 19 meses y una semana. Sara ahora duerme en su cama, en su habitación, la llevamos a la cama y se duerme solita. Sara hace una toma de teta al día, por la mañana. Sara se pasa el día correteando de allá para acá. A veces pasa por mi lado y la pesco al vuelo, me la siento en las rodillas o le pido un abrazo, momentos que pueden durar de dos a tres segundos.
Así que yo el consejo que doy a todo el que me quiera oir es: "Ten a tu bebé pegado a tí tanto como quieras y puedas, que son sólo unos mesecitos que pasan volando. Cuando te des cuenta habrá echado a andar y a partir de ahí te habrás quedado sin bebé".
Esta mañana, al ver en el calendario que es 18, he mirado a mi hija jugando sentada en la alfombra y la he visto mayor, muy autónoma. Como digo ya anda mucho, mucho rato, a veces paseo el carrito de casa a la guardería y de vuelta, pero no me atrevo a no llevármelo, porque con el embarazo no la puedo llevar en brazos si se niega a andar. Sabe lo que quiere en cada momento. Come de todo (excepto marisco, frutos secos y chucherías) sin triturar y empieza a utilizar ella misma la cuchara y el tenedor. Es capaz de quedarse jugando solita a ratos en su habitación y tiene una destreza manual que a veces me sorprende. Me alegran las cuotas de autonomía que va conquistando día tras día, porque sé que su desarrollo es síntoma de que es una niña sana física, mental y emocionalmente. Pero a veces, como hoy, me sorprendo al darme cuenta de sus cambios en cortos periodos de tiempo.
Lo único que me preocupa de Sara en estos momentos es que casi no tiene vocabulario. Dice "calla", "mira", "si", "no" y "bien" con claridad, alguna vez contada papá y mamá, le hemos oído decir "elo", "ela" por abuelo y abuela, "paito" por palito (bastoncillos de pan), "Lio" llamando al Leo y "más" cuando quiere que le dés más de comer. Creo que con 20 meses es un vocabulario escaso. Ella parlotea como un loro todo el día, no calla, pero es un discurso de balbuceos sin palabras. Entiende todo lo que le decimos, de eso estoy segura, atiende y le encanta que le hables y cantes. Así que espero que como lo de dormir, andar y todo lo demás, en poco tiempo se suelte y esta preocupación pase y pasemos a otra etapa, con otras preocupaciones.
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