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martes, 12 de junio de 2012

Hace un mes que me duelen los ojos...

... de mirar sin verte. ¿Qué ha tenido la culpa de tu mala suerte, mi rosa de abril?

Hoy hace un mes que acaricié por última vez la cabeza de mi Leo y le susurré al oído "Te quiero, no lo dudes, siempre te querremos" y el Miguel se lo llevó a despedirse de su campo, y después al veterinario para que descansara. Hace un mes que sacrificamos a Leo.

Antes de semana santa tuvo una fuerte diarrea, eso hizo que bajaran sus defensas y ahí la enfermedad se ha hecho fuerte y, aunque lo hemos intentado, los últimos días estaba claro que el tratamiento no estaba haciendo efecto. Un perro enfermo de leishmania activa es un peligro de contagio para el resto de animales, así que la decisión era clara...por él, por nosotros, por el resto. Pero por más clara no es menos dura de tomar.

La mañana más dura de mi vida la pasé jugando con mis hijas y tirando las cosas del Leo, haciendo ver que no pasaba nada. Aguantando el tipo por mis niñas, mientras mi corazón estaba destrozado cantaba las canciones de "El Rey León".

Y así llevo un mes. Aguantando el tipo por mis niñas y aguantando el tipo por el Miguel. Y aguantando el tipo porque la mayor parte de la gente no entiende que mi perro era mi familia. "No lo compares con tus hijas". Pues claro que no lo comparo, por supuesto que no tiene nada que ver.
No hay nada que comparar, el amor multiplica, no resta. Es amor y es dolor lo que siento por mi perro, tiene su lugar, es uno más de mis amores. Lo va a ser siempre aunque ya no esté.

Porque han sido siete años maravillosos. Descubrí Yecla callejeando contigo de la correa siendo tu cachorro, las preciosas calles empinadas alrededor de la Iglesia Vieja. Vimos también juntos el Arabí y no podré pisar el Arabilejo sin recordar como te metiste en una de las cazoletas de cabeza porque tenía agua y salíste empapado, te sacudiste y nos empapaste a nosotros. No volveré a pasar por la ronda al lado del cementerio sin acordarme de nuestros fantásticos paseos por el Cerro del Castillo.

 Porque no puedo estar en nuestro campo sin coger una piedra del suelo para tirartela para jugar...Y en casa, cada minuto de cada hora me parece que vas a doblar la esquina del pasillo o, ahora mismo, sentada en el ordenador, vas a apoyar tu cabeza en mis rodillas, como solías.

Porque no podré recordar mis embarazos y la niñez de Sara y Núria sin tu recuerdo. Mis primeras sospechas de embarazo fueron porque me lamias la barriga al llegar a casa, antes incluso de tener retrasos. Y esas largas tardes en las que tenía contracciones y tu te echabas a mi lado y gemías cuando tenía dolor ¿como lo notabas?. La primera palabra que dijo Sara fué "Líiio", y a las dos les ha encantado compartir coscorros de pan contigo. Núria se tronchaba de risa cuando al llegar a casa salías a saludarnos.

Porque sin haberte tenido no habria conocido a Juan y Feli ni a Jose y Yolanda, los dueños de Luna, los dueños de Urko, a los que considero buenos amigos.

Porque aunque en estos siete años han habido también cosas muy feas, como las discusiones con la familia y los vecinos, y tus enfermedades y tus últimos días, que han sido horribles, tenerte es una de las cosas mejores que hecho en mi vida. Una de las cosas que más me ha hecho feliz en mi vida. La diferencia entre estar sola y estar en compañía.

En estos días, gente que no me conoce de nada me para por la calle y me pregunta por ti. "¿Y ese perro blanco que siempre llevabas?, que gracia me hacía siempre al ladito de las niñas, sin tirar ni nada" "Nena, perdona ¿es que se te ha muerto el perro que hace días que te veo sin el?" El viernes mismo una mujer muy graciosa "En este paseo falta uno". Y yo les explico que te hemos sacrificado, agradecida de poder recordarte, de que otros se den cuenta que no estás y te recuerden con tanto cariño. Haber sido la dueña de Leo es una de las cosas de las que siempre estaré orgullosa. Te quiero mi Leíto, no lo dudes, siempre te querremos.

martes, 13 de marzo de 2012

Feliz

Hoy martes y trece del año 2012, fecha que parece tan funesta, puedo decir que soy relativamente feliz. Siempre en la vida las cosas se pueden mejorar, hay cosas que me preocupan, pero en general puedo decir que soy relativamente feliz.

Cosas que me preocupan: Leo mantiene un brote de su leishmaniosis que hace que prácticamente tenga en una herida perpetua sus cuartos traseros. A veces apestan sus heridas a pus, otras parece que se van a cerrar definitivamente, pero vuelven a abrirse nuevas pupas. En un bucle desde hace varios meses. En positivo, que la analítica que tiene es de un perro sano, el parásito no le ha afectado los órganos internos y el animal está contento, aparte de la molestia de sus heridas, que procuramos aliviar con pomadas.

Otra cosa que me preocupa es que mi hija Sara pueda ir el año que viene al cole que queremos que vaya. Nada especial, es el cole de al lado de casa, y por proximidad en principio nos toca, pero hasta que no salgan las listas de admitidos pues ahí estamos, con la incertidumbre.

Me preocupa mi padre, y su tensión arterial que no se acaba de controlar.

Y me preocupa, como a la mayor parte de los ciudadanos de este país, las consecuencias que en mi pequeña economía familiar tenga esta crisis que nos han enviado los banqueros y que vamos a pagar los curritos. Se me ha pasado por la cabeza el autoempleo, pero después me veo con mis dos nenas y pienso que tengo "autoempleo" para un rato aún. Pero me rondan cosas por la cabeza.

Lo que contribuye a mi equilibrio son sobre todo mis dos niñas. Sara ya tiene (parece mentira) dos años y diez meses, es una niña pequeña muy cariñosa, despierta, un poco desobediente (y aunque me saca de quicio a veces, me gusta que tenga personalidad) tímida y lista. Muchas veces al día me meo de la risa con sus salidas, está lo que se dice comúnmente como para comérsela.

Núria también está para comérsela, la verdad. Núria ya tiene (esta parece aún más mentira) casi nueve meses. Es una bebé ya muy divertida, le encanta bailar, parlotear, hacer palmitas y chillar cuando sus papás intentan ver el telediario (cosa que visto lo que hay que ver hay que agradecerle). Son el día y la noche, tanto físicamente como en carácter. No parece haber de momento grandes celos, supongo que cuando Núria crezca algo más la competencia entre hermanas será más evidente. De momento se buscan mucho y tienen diariamente momentos de juegos y risas.

 Hay momentos, muchos, en que las dos necesitan mi atención, y si, como habitualmente me pasa, estoy sola, me agobio. Hay días que el cansancio me puede y me siento muy sola en el páramo yeclano. Lloro de impotencia y rabia casi a diario en algún momento.

Pero en general, la mayor parte de los minutos de las horas que conforman mi día a día, tengo la sensación de que no me puedo quejar con mi suerte: que tengo un marido al que amo y que me quiere, que tengo dos niñas preciosas que crecen fuertes, sanas, listas y felices, que tengo un perro al que mantengo estable en sus enfermedades y que creo que es feliz, y aunque hecho de menos mi tierra y mi gente todos los días he conocido a buenas amigas por estos lares que me hacen menos áspera la soledad. No está mal.

martes, 29 de noviembre de 2011

Vuelvo a la carga, resumen de cómo estamos.

Pues eso que me he hecho el propósito de volver a escribir en el blog de forma habitual. Nuria ya tiene 5 meses que si os digo la verdad, no sé dónde los he metido. Se me han pasado en un suspiro. Parece que fué ayer que llegué del hospital. Ahora, aunque lejos de estar bien organizada, mi vida y mi casa ha dejado de ser un caos permanente de horarios y cosas por hacer, y me veo con la posibilidad de rasguñar unos minutos para escribir en el blog.

Os pongo al dia de las gentes de mi casa, como resumen de estos cinco meses. Papá pitufo, mi marido, bien de salud, jodido de trabajo, con múltiples trabajos acabados y por cobrar y un estado de nerviosismo por el tema económico evidente.

Mamá pitufa a ratos disfrutando/padeciendo de la crianza de sus niñas, a ratos preocupada como papá pitufo y muy preocupada por papá pitufo porque cree que se come mucho la cabeza y eso nunca es bueno. Muy orgullosa de sus pitufinas.

Pitufina grande, Sara, ha crecido mucho estos cinco meses. Ha evolucionado muchísimo en este tiempo, ha crecido físicamente y ya es más una niña pequeña en sus formas y en su manera de moverse. Pero la mayor evolución ha sido la mental. Pasar a ser hermana mayor le ha sentado muy bien, es muy autónoma aunque lógicamente a sus dos añitos y medio nos requiere para muchas cosas y, de lo que estoy más orgullosa, está construyendo una relación preciosa con su padre y con su hermana. Se está convirtiendo en una niña la mar de cariñosa con nosotros. Ha dejado atrás sus problemas con el habla, ahora hay que decirle que se calle.

Pitufina pequeña, Núria, la gran desconocida de este blog, es lo que Carlos González define como la hija de la vecina. Es un bebé amoroso, risueño, glotón y dormilón. Un amorcito achuchable que apunta a tener un carácter más abierto y risueño que su hermana. Es, como Sara, una niña muy alta, y ahí acaban sus parecidos. Nuria es morena, ojos marrones, tez morena, siempre dispuesta a unas risas y un bebé bastante paciente, tanto que las pocas veces que ha llorado con ganas nos hemos asustado Papá pitufo y yo pensando que le ocurría algo grave. El que sea tan plácida ha contribuido mucho a que estos primeros meses mamá Pitufa no se haya vuelto majareta.

Y por último Pitufo peludo, el Leo, está hecho un campeón. Como suponía ha recibido a Núria sin mover una pestaña, no ha advertido el cambio y sólo de vez en cuando se acerca a olerla cuando está en la hamaca. Con Sara tienen pequeñas disputas por la comida, porque se pone pedigüeño cuando ella come, con esa cara de hambre que ponen los perros y Sara le dice "Leo NOOO MIOOO, QUITAAA!!!" que supongo que en lenguaje adulto viene a decir "no me mires con esa cara que al final te lo daré y luego me arrepentiré de habertelo dado". De salud está estupendo, hace unas semanas le hicimos una analítica y salió perfecta y también está en su peso por fin. Las únicas pegas son que el tratamiento que toma para la leishmania le hace orinar mucho, y que cuando hace rato que está echado al levantarse le cuesta y renquea un poco. Que sus caderas se están deteriorando es evidente, pero dentro de todo lo que lleva encima, está fenomenal según su veterinario.

Ale, ya he quitado las telarañas del blog, que le hacía falta. Espero reengancharos y que me sigais leyendo. La próxima entrada en unos días.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La mejor forma de dormir

Hola, ya se que no estoy muy activa precisamente. Bueno es que los pocos momentos que tengo de paz con mis dos princesas los dedico a descansar. Hoy he encontrado buscando otra cosa este bonito video de imágenes de colecho. Lo comparto con vosotros, porque es algo que practico con mis hijas, y porque el video transmite mucha de la paz que se siente haciéndolo.


Disfrutadlo



miércoles, 29 de junio de 2011

Ya está aquí Nuria!!

Sólo escribo una entrada cortita para deciros que Núria ha nacido ya. Nació el 20 de Junio, el Lunes de la semana pasada a las 4:30 de la madrugada. Rompí aguas hacia las siete y media del domingo y de madrugada empezaron las contracciones. Fué un parto muy rápido, sin complicaciones, aunque un poco acelerado y desatendido. Ya lo explicaré con más calma porque da para una entrada a parte.

Núria pesó 2,760kg al nacer, y se enganchó estupendamente al pecho en su primera hora de vida. Esta vez no he tenido problemas ni de grietas ni de subida de la leche ni nada de nada.

La verdad que está siendo una gozada de postparto, al contrario del de Sara. Yo estoy físicamente más fuerte (en el de Sara tuve mucha anemia), las visitas están siendo muy escalonadas, y Núria parece que va a ser de esos bebés tipo tranquilos que sólo tiene la vecina (aunque no lo diré muy alto, con sólo una semana no se sabe que genio va a sacar la peque en el futuro)

Sara sí que está dando muestras de celos y nervios estos días, aunque parece que día a día los va controlando mejor. Lo que más se le oye decir, de todas formas es: "¡Apa!" o algo así que quiere decir "Guapa", mientras acaricia a la bebé. Vamos a darle tiempo a ver cómo se va adaptando, pero de momento tiene pinta que lo va a llevar bien.

La experiencia de la lactancia en tándem también la explicaré en una entrada aparte, sólo decir aquí creo que está beneficiando a Sara para que acepte mejor los cambios.

Bueno, ya entenderéis que voy a escribir menos a menudo estos días hasta que nos adaptemos. Un besazo a todos los que me leeis y ¡¡¡feliz veranito!!.

martes, 7 de junio de 2011

Sara dos años



Buff!! ya hace quince días del cumple de Sara!! y yo sin comentarlo por aquí. Tengo el blog muy dejado de la mano de Dios. Bueno, espero que me comprendáis, he entrado en la semana 38 de embarazo, ha sido el cumple de mi pequeña y además me han atacado un catarro (del que no me podía medicar) y un dolor de muelas de juicio (ídem). Así que he estado un poco, muy, bastante...agotada.

Pero que mi niña ha hecho dos años lo tengo que comentar. Ya dos años desde que nació, cómo pasa el tiempo y cómo ha crecido mi bebé. Ha crecido en inteligencia y belleza, parafraseando a los evangelios, jajaja. Ya es una niña pequeña con mucha personalidad, con genio, dulce, cariñosa, cabezota, sensible. Está entrando en esa fase que tienen los niños pequeños en que te los comerías con sus monerías y a los diez minutos los matarías de lo borricos que se ponen. Además sigue hipersensible y enmadradísima con sus celitos.

No le entendemos casi nada de lo que dice. Sí que intenta hablar mucho, y yo entiendo que me quiere decir cosas concretas, que se quiere expresar, y es muy frustrante para ella y para nosotros no entenderla. Sé que si la entendiéramos mejor cuando habla los celos serían más llevaderos para todos. De todas maneras en los últimos días entendemos alguna palabra más: "ía" y señala mi barriga, creemos que quiere decir "Núria", "Papá" y "Mamá" ya por fin lo dice con mucha claridad. Creo que "papá" de todas formas ahora es cualquier hombre que conozca, porque ya la he pescado diciendo papá a algún vecino, algún padre de la guardería y a su abuelo.  Conoce perfectamente las partes del cuerpo, le encanta que le digamos los nombres y ella señalarlos, hay algunos como "pie" que sí que dice perfectamente. También dice "illa", "zapatilla" para que la calcemos al bajar de la cama...cada día una o dos palabrejitas más.

Tiene ya unos hábitos de higiene y varias rutinas diarias muy bien adquiridas, que le gusta seguir y a veces te las marca ella misma. Le encanta ayudar a poner la mesa, por ejemplo, disfruta del baño, del momento de ir a la cama... Eso hace que la mayor parte del día esté de bastante buen humor, y que la tarea de atenderla sola con mi barrigón de 38 semanas (Miguel habitualmente se va antes de las 8 y vuelve después de las 20:30) sea más llevadera, por lo menos a nivel emocional, ya que es más fácil atenderla con sonrisas que con llantos y rabietas.

Y bueno hasta aquí el repasillo de cómo está Sara con sus preciosos dos años (seguro que se me ha notado un poco la pasión de madre). A ver si en unos días me animo y hago otra entrada de cómo va mi embarazo en su recta final. Ya os adelanto, supongo que lo comprendéis, que una vez nazca Nuria el blog cerrará por maternidad una temporadita. Por si ocurre antes de mi próxima entrada, un beso a todos y feliz verano.

viernes, 4 de marzo de 2011

Que la vida nos dé un camino muy largo

Hoy me voy a salir un poco de los temas que suelo hablar en el blog. Hoy quiero compartir con vosotros esta preciosa canción de Lluís Llach. Evidentemente se la dedico a mi marido, está canción sonó en nuestra boda, mis amigos la cantaron acompañados de guitarra (si, fue tan kumba como parece).

La comparto hoy, porque ayer el Miguel estuvo en una feria en Madrid, y no estaba claro si iba a volver a dormir a casa. Estuve todo el día medio zombi. Después de tres años de novios y seis años de casados, con el desgaste que conlleva la convivencia. Con una hija y otra en camino, con el desgaste y el cansancio que los hijos conllevan en la relación de pareja, la idea de no ver al Miguel un día de mi vida me sigue doliendo casi físicamente. Es para celebrarlo, y yo lo hago con esta entrada que me está quedando tan moña. Espero sólo, como dice la canción, un poco de suerte y que la vida nos dé un camino bien largo.





Traducción:

"Si me dices adiós
quiero que el día sea limpio y claro,
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto.

Que tengas suerte
y que encuentres
lo que te ha faltado en mí.

Si me dices te quiero
que el sol haga el día mucho más largo,
y así robar
tiempo al tiempo de un reloj parado.

Que tengamos suerte,
que encontremos
todo lo que nos faltó, ayer.

Y así toma
y así toma
todo el fruto que te pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mañana.
Que mañana,
que mañana faltará el fruto a cada paso
por eso, a pesar de la niebla, es necesario caminar.

Si vienes conmigo
no pidas un camino llano
ni estrellas de plata
ni un mañana llena de promesas,
solamente,
un poco de suerte
y que la vida nos dé un camino
bien largo."

lunes, 28 de febrero de 2011

Sueños en el embarazo

Mi hija, después del sustillo que nos dió el fin de semana pasado, está muy bien ahora. Vuelve a su rutina y a vuelto a dormir bien en su cama en su habitación otra vez, después de los días en que estuvo malita y durmió con papá y mamá ("no la metas en la camaaa!! ...que no la podrás sacar NUNCA!!!...jejeje)

La parte negativa de esto es que estoy soñando. A Sara la soñé una sola noche, soñé que era rubia y que se parecía al Miguel, y rubia es y se parece a su padre.

A Nuria la he soñado esta semana dos veces. Las dos veces es morena y se parece a las fotos de mi hermano cuando era bebé: pelo moreno, ojazos marrones con mucha pestaña. Ya veremos si también he acertado con el aspecto físico de la peque.

Del primer sueño apenas recuerdo nada más, pero el segundo sueño lo he tenido esta noche y ha sido muy angustioso. Sé que es muy típico soñar cosas horribles del bebé cuando estás embarazada, que hay quien sueña que da a luz gatitos en vez de un bebé y cosas así. Yo he soñado que mi hija tenía un enorme bulto en la espalda, grandísimo y alargado, como un tercer brazo. Y que no me dejaban tenerla conmigo, que pasaba de mano en mano, por enfermeros, médicos, abuelas...pero yo no la podía tener nunca. Objetivamente sé que no le he de dar más importancia, pero, la verdad, me he despertado con una desazón y unas ganas de llorar inmensas. Miguel además ya se había ido a trabajar, por lo que no me ha podido distraer con un rato de charla adulta.

Sólo se me ha quitado la angustia cuando Sara se ha despertado y la he visto caminando por el pasillo con el saco de dormir puesto (no sé como lo consigue, yo me caería seguro) y los bracitos adelante pidiéndome su abrazo de buenos días y su tetita de desayuno. Es imposible seguir angustiada por las sombras de la noche cuando mi hija sonríe. Pero espero no volver a tener esta clase de sueños, y es que muy a pesar mío soy un poco supersticiosa.

lunes, 10 de enero de 2011

Mañana de Reyes

La mañana de Reyes es el mejor despertar del año. Lo era desde luego en mi tierna infancia. Después lo siguió siendo viendo la ilusión de mi hermana Iris, con la que me llevo 13 años, y además su cumpleaños es el 5 de Enero, con lo que era doble la celebración en casa desde que ella nació.

Este año es el primero que Sara ha entendido un poquito lo que iba pasando a su alrededor y ha disfrutado bastante de las fiestas. Se portaron bien Sus Majestades. Le trajeron una cocinita, tres cuentos, un elefante de peluche que es una radio (a ver si así no nos rompe ninguna más a sus padres), un carrito con su correspondiente muñeca y el ordenador de Pocoyó. Por Barcelona sé que les han dejado una muñeca y un camión. Os dejo una grabación de Sara jugando con la cocina que le trajeron los Reyes, bueno, concretamente con la sartén de la cocina, estuvo toda la mañana jugando con ella.








lunes, 3 de enero de 2011

El tiempo corre en su contra

La semana pasada me encontré con una señora, vecina del barrio, de esas vecinas que nos conocemos por tener perro, como "la dueña de..." y no sabemos nuestros nombres. Se paró a decirles dos monerías a mi hija y a preguntar por la salud de Leo. "¿Sabías que se me ha muerto mi "Chico"?". No, no lo sabía. La verdad es que el animalito rondaba ya los 14 años y estaba muy mayor, pero me dió mucha lástima enterarme.

Leo va a cumplir seis años en Febrero. De los perros con los que se relacionaba de cachorro, no queda ninguno en el barrio, unos se han ido muriendo, otros se han mudado de sitio. Demasiado a menudo en el último año, me han dado la misma noticia: "Mi perro se me ha muerto". Así que le quedan bastantes pocos animales con los que relacionarse, al pobre. La Luna, que es un par de años más joven y para de contar. Son esas cosas que hacen que mires a tu animal y calcules cuánto tiempo más vas a disfrutar de su compañía silenciosa y leal. Estoy un poco melancólica, es que veo que envejece y está enfermo, y sé que el tiempo corre en su contra.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Soy una taza...


... una tetera, una cuchara y un cucharón. Mi hija está obsesionada con los "Cantajuegos". En qué mala hora se me ocurrió ponérselos en casa la primera vez. Los pide mañana, tarde y noche.

Yo había visto que en la guardería se los ponen  y como son canciones de toda la vida, yo la mayoría ya se las cantaba en casa, pero de alguna canción se me despistaba la letra, así que los busqué para "empollarme" la letra. Resultado, que ya no quiere que le cante mamá (sniff, con lo que me gusta cantar, mi hija es la única que apreciaba mi "talento") prefiere que le ponga sus "cantajuegos". Como positivo, he de decir que Sara empieza a seguir los gestos en varias canciones, cosa que cantándoselas yo, no hacía.


La verdad es que son cutreproducciones, perfectamente se nos podía haber ocurrido a los monitores del esplai Alezeyas grabar las mismas canciones en el gimnasio del cole con una miniDV, y nos estaríamos ganando la vida maravillosamente como hacen estos chicos ahora. Pero la idea se les ha ocurrido a otros, que mala suerte.

Pues eso, que desde hace unos días, toda la música que suena en mi casa es "Soy una taza..." "El señor Don Gato", "La brujita tapita" y otras canciones infantiles.

No quiero acabar la entrada sin pediros disculpas, llevo unos días con el blog un poco abandonado, la verdad es que entre el puente y que no me he encontrado muy católica de los síntomas del embarazo pues no me ha venido la inspiración.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Bienvenido a casa hij@ mí@

Dudaba yo si escribir esta entrada o esperar unos días más, pero lo cierto es que, una de las razones por las que no estoy escribiendo mucho estos días es porque lo que más ocupa mi cabeza y mi corazón es esto, y si no hablo de esto, es un poco como estar mintiendo.

"Esto" es que estoy embarazada de siete semanas. Estamos sorprendidos y encantados con ello. Es un embarazo deseado, un bebé que "hemos ido a buscar" como se dice popularmente, pero lo cierto es que pensábamos que tardaría más en quedarme embarazada. Con Sara tardamos más de un año en conseguir el embarazo, y ahora me he quedado enseguida. Así que estamos contentos, pero aún no nos acabamos a hacer a la idea.

Sara va a cumplir este mes 18 meses, así que cuando nazca su hermanito/a tendrá dos añitos escasos. Aún será muy dependiente de mamá. A veces la miro y pienso si no la estaré "destronando" demasiado pronto. Por ejemplo esta noche le sentó mal la cena y estuvo vomitando, sólo quería que bracitos para dormir. ¿Cómo podremos satisfacer a dos bebés demandando bracitos cuando haya nacido el/la peque? Seguro que luego todo sale de forma natural y los tendremos perfectamente atendidos, como cuando nació Sara, pero ahora no me lo imagino.



¿Por qué nos hemos decidido a volver a ser padres tan pronto? En primer lugar porque yo voy a cumplir ya 35 años. Yo creo que hay una edad para cada cosa, y la maternidad no es una excepción. Respeto quien decide ser madre con más edad, porque no ha encontrado la pareja adecuada o por las razones privadas de cada mujer. Pero creo que teniendo la posibilidad, retrasar la maternidad es irresponsable, pues pones en riesgo tanto tu salud como la de tu futuro hijo/a. Y además hay que criar y educar a esa criatura, y las fuerzas no son las mismas con 20,con 30 que con 40 años.

Nosotros teníamos clarísimo que no queríamos que Sara fuera hija única. La hermandad no es comparable con ninguna otra relación, el cariño entre hermanos es un sentimiento del que no queríamos privar a nuestra princesa.

Otra razón por la que quedarme en estos momentos embarazada es más práctica. Ahora estoy parada, y no parece que vaya a encontrar trabajo próximamente. Así que podía hacer dos cosas: o bien desesperarme, viendo pasar el tiempo (y agotarse la prestación por desempleo) o utilizar este tiempo para criar a mis hijos. Pienso que no es lo mismo buscar trabajo con treinta y pico, y que el empresario en cuestión crea que vas a coger una baja por maternidad en pocos años porque estás en edad de tener hijos, que buscar trabajo con treinta y pico ya con tus niños criaditos. No debería ser así, pero lo cierto es que si un empresario cree que puedes quedarte embarazada no te va a dar el trabajo.

Así que vuelvo a empezar de nuevo, las náuseas, los mareos, ir viendo como cambia tu cuerpo. Pensé que iba a emocionarme menos y estar más serena en este segundo embarazo y no. Estoy más contenta y más emocionada, quizás porque cada sensación, hasta las náuseas, me recuerda lo muy feliz que nos está haciendo Sara día a día. Y volver a repetir la experiencia me parece un maravilloso regalo de la vida.

Bienvenido a casa hij@ mí@

viernes, 3 de septiembre de 2010

Primer contacto guardería

Ayer tuve reunión de la guardería, toma de contacto con las cuidadoras, los otros papás (fueron dos parejas completas, el resto todo mamás), a las ocho de la tarde, sin niños. El Miguel se quedó en casa con la peque, por eso no me acompañó. Llegué tarde para empezar con buen pie, me confundí, estaba convencida que la reunión era a las 20:30h.

La verdad que la reunión me gustó, hay diez niños por aula. Una cuidadora fija y otra de refuerzo que se reparte entre dos aulas. Nos explicaron los objetivos del curso, que básicamente este trimestre son que se acostumbren a ir a la guardería, y cojan un poco la rutina. Nos explicaron las normas: sobretodo horarios y  que no se lleven chucherías ni bollería industrial para los almuerzos. Y recalcaron la importancia del periodo de adaptación y del papel de los padres en él. Esta parte me gustó mucho porque no ningunearon lo mal que lo pasan al entrar en la guardería. Nos advirtieron que seguramente los niños sacarían la angustia en casa en forma de mal comportamiento, durmiendo mal, comiendo peor o incluso con diarreas o vómitos, y nos dijo que sobretodo fuéramos muy comprensivos, que en todo este proceso ellos tenían que sentirse seguros del cariño de sus padres para aceptar la separación en la guardería.

Después entraron los de la asociación de padres, y pidieron dos voluntarios para vocales en la asociación. Me pareció obvio que por coherencia me tenía que presentar: toda mi vida he estado asociada e implicada activamente en cuestiones mucho menos importantes que la educación de mi hija. Así que ya iré contando cómo va la experiencia. Nos invitaron a un pequeño piscolabis para acabar la reunión, pero claro, como siempre me pasa, las madres eran amigas entre ellas y se hicieron grupitos, a lo que yo después de unos minutos prudenciales, me fui a mi casa.

Por último esta mañana teníamos entrevista con la cuidadora, ya ahora sí con Sara. Que si duerme, que como come, si anda y ese tipo de información. Pero lo importante era que Sara conociera un poquito su aula y a Cristina y MªJosé.La hemos dejado en el suelo y ha ido explorando todo el aula, le ha dado la mano a una de las cuidadoras y han jugado un poquito con ella. Cristina me ha comentado que lo hacen así para que el primer día no sea dejarla en un lugar nuevo con todo de gente nueva, ya conoce un poco el aula y a las cuidadoras, y además recordará que se lo ha pasado muy bien allí (porque se lo ha pasado pipa). La verdad que el planteamiento me ha parecido muy coherente y respetuoso con el ritmo de los niños. Claro que eso hace que no sea el Lunes cuando empieza sino el Miércoles. Al principio una horita al día y según como se adapte se van alargando los tiempos.

Lo que he dicho al principio, me ha gustado bastante, y me ha dejado más tranquila sobre el hecho de dejar a Sara en la guardería. Decisión sobre la que no estoy muy segura porque realmente a mi me gustaría seguir con ella en casa, pero el paro se acaba y tengo que encontrar trabajo ya. Por lo menos la guardería donde la dejo me parece una buena elección. Ya iré contando cómo nos va.

miércoles, 28 de julio de 2010

Yo no he sido


Entro un momentito al lavabo, y oigo algo desparramándose en la cocina, salgo corriendo y me encuentro el panorama de la foto. Observad a mi hija, parece decir "Yo no he sido mamá, ¿has visto lo lejos que estoy? se ha tirado el comedero solito". Esto es a lo que hice la foto, porque mi niñita ayer estaba sembrada, me vació un cajón de trapos de cocina, el revistero completo, las pinzas de la ropa... voy a ver si hay pañales de mi talla, porque está visto que no se puede ir al lavabo, jajaja.

domingo, 25 de julio de 2010

Vino en una fría noche de Abril

Así explicaría Leo como llegó a casa:
No sé que hago aquí, hace un momento estaba con mis hermanos caminando, pero les he perdido la pista. Estoy cansadísimo, soy muy pequeñito y llevo no se cuánto tiempo andando por la calle, sin comer, sin beber, y hace muchísimo frío. He perdido a mis hermanos, no sé dónde estoy, está todo muy oscuro, el suelo es negro. Me voy a sentar aquí mismo, no puedo más. De repente algo me deslumbra y oigo un riudo muy fuerte. "¡¡¡Ostras que no es una rata que es un perro!!! Casi le atropello". Vienen hacia mí y como no tengo fuerzas para huir me cogen en sus manos, estoy muy asustado y no se si tiemblo más de frío o de miedo.

Sigo asustado, pero por lo menos estoy en un sitio calentito y suave, me han dado de comer y me han puesto agua. Una señora me hace compañía, pero no puedo dejar de llorar en toda la noche, me duele la tripa, me pica todo el cuerpo, sobretodo el ojo derecho, estoy muy cansado... Al día siguiente me llevan a un lugar donde otra señora con una bata blanca me mira y dice que voy a ser "de los medianos grandecitos", "Huy entonces yo no me lo quedo" responde la señora que me ha hecho compañía por la noche.

Así lo explicaría yo:
Ring ring
-"¿Diga?"
-"Hola, ¿qué te parece lo del perro?"
-"¿Qué perro?"
-"El Miguel no te lo ha explicado? Que nos encontramos un cachorro ayer por la noche y el Miguel dice que a ti te gustan los perros, que te lo llevemos, es blanco, muy bonito."
-"Aunque fuese feo, me da igual, traémelo"

Y me lo trajeron, metido en una caja de zapatos con un lazo amarillo en el pelo. También se pasó la noche llorando, y al día siguiente a la veterinaria. "Tiene dos meses ¿te lo piensas quedar?" "Pues dale esto para desparasitarle, y si la semana que viene sigue vivo me lo vuelves a traer, pero dudo que el chucho pase de este fin de semana. Le toca vacuna, pero si lo vacuno ahora seguro que lo tumbo". Todo sensibilidad la cacho carne de la veterinaria. Pero no contaba que a mí a cabezota no me gana ni Dios, y Dios no se llevó a Leo ese fin de semana.

Tenía más pulgas que pelos, más garrapatas que días de vida, el lacrimal del ojo obstruido y tanta hambre atrasada que en 15 días dobló dos veces el peso con el que vino. Tanta ansia de comer, que se comía los envoltorios de film transparente de las comidas. Así llegó Leo a nuestras vidas, hecho una calamidad. Un cachorrito tirado en la calle por unos irresponsables.

Por eso me enervan los nervios la gente que habla de criar con sus perras, porque "ya se sabe, por lo menos una vez en la vida tienen que tener camada" o sandeces por el estilo. Los que se "deshacen" de ellos como de un clínex usado. Por eso cuando veo a otro pobre perro abandonado, además de poderme la desazón y la impotencia, me cago en todo el santoral y me acuerdo de la familia del dueño de ese animal, y les deseo que sus hijos tomen buena nota de cómo cree que se ha de tratar a un ser vivo que deja de tener utilidad. La mirada de un perro no es muy diferente de la mirada de un hombre. Quien es capaz de traicionar y abandonar a un perro con el que ha convivido, es capaz de traicionar y abandonar a su hijo, a su padre, a su madre y al papa de Roma, cuídate de él.

martes, 13 de julio de 2010

Avergonzarse del afecto

Este domingo vimos la final del mundial en casa de una pareja de amigos. Ellos tienen un niño de la edad de mi hija. Mi amiga le ha aplicado el método Estivill a su hijo. Yo duermo a mi niña con teta y mimos.

Como el partido se alargó, se hizo la hora de dormir a los niños. Mi amiga se metió en la habitación para ponerlo a la dormir, al parecer le da pecho antes y lo deja en la cuna. Al principio bien, pero al parecer escuchó que seguíamos en el comedor viendo el partido y el nene se puso a llorar. No se cuántos minutos estuvo, porque cuando llora un niño el tiempo se eterniza. Me pasmó el adoctrinamiento que hace que unos padres por demás cariñosísimos se queden tan panchos con el llanto de su hijo.

A la vez, yo le daba teta a Sara e intentaba dormirla. Suelo cantarle y usualmente Sara me toca la cara y lleva su mano a mi boca para que le de besitos y así se va durmiendo. Cuando el nene se puso a llorar y los padres no se movieron del lugar me puse colorada. Me dió vergüenza dormir a mi hija con nanas en la casa de una criatura que lloraba pidiendo atención y al que se le ignoraba. Canté más bajito, intentaba ser muy discreta con nuestro ritual de sueño, de fondo el nene lloraba, y yo me moría de la vergüenza.

El niño dejó de llorar dos o tres minutos antes que mi hija se durmiera. Se fueron a dormir a la misma hora, tardaron lo mismo en dormirse, y por lo que comentamos los dos duermen 6 o 7 horas del tirón. La única diferencia es que mi hija se durmió acompañada y el nene lo hizo sólo y llorando. ¿Cuál es es supuesto beneficio del método? ¿En que mejora el sueño?

Cuando nos vinimos ya a casa, continuamos viendo la tele un rato y sobrevino el comentadísimo beso de Iker Casillas a Sara Carbonero, un acto natural y lógico teniendo en cuenta las circunstancias. Los dos reaccionaron con un ataque de rubor por el beso en cuestión. Estos dos muchachos se morían de la vergüenza por mostrar unos sentimientos de lo más normales. Sin embargo hace unas semanas unos periodistas ingleses se habían metido donde no les importaba sin ningún problema.

Esto hecho me hizo reflexionar sobre mi propio sentimiento de vergüenza de hacía un rato. Me había dado vergüenza atender a mi hija, de la misma forma que una pareja de novios les había dado vergüenza besarse. Cosas las dos normales y de las que no hay de que avergonzarse. Pero este es un mundo loco en el que dejar llorar a un niño se ve normal y hasta saludable y meterte donde no te llaman no es vergonzante, y las demostraciones de afecto sí. Espero contribuir con la reflexión a cambiarlo un poco.

martes, 6 de julio de 2010

Declaración de intenciones.



Hola! Antes que nada me presento, soy Natalia, y este es mi blog personal. Os presento a estos dos granujillas de la foto: mi hija Sara, que tiene ahora catorce meses y mi perro Leo que tiene cinco años. Y como mi vida gira en torno a ellos mi blog hablará de temas relacionados con ellos también.


Mucha gente pensará que hago mal en mezclar el tema de los niños y el de los perros en un mismo blog. Seguramente tengan razón y sea una locura. Sin embargo lo voy a hacer conscientemente como herramienta para denunciar que en ocasiones tanto nuestro trato tanto con los niños como con los animales no es justo. Son seres que vienen a nuestra vida por decisión nuestra, que dependen absolutamente de nosotros, que tienen escaso poder de decisión y que tendrán la calidad de vida que los adultos responsables de los que dependen podamos y/o queramos otorgarles.

En mi blog no voy a autocensurarme, no voy a emitir ninguna opinión para molestar a nadie, pero los temas que me va a interesar tratar aquí no suelen dejar indiferente a nadie. Espero escuchar también tus opiniones y que este sea un blog vivo y participativo. Bienvenido.