miércoles, 1 de septiembre de 2010

Te puede atropellar un coche

Ayer efectivamente, cuándo acabé la entrada, a Sara le empezó a subir la fiebre por las vacunas. Fué una tarde de llantos y mucha teta. Ya sé que no es nada del otro mundo, pero como no estoy acostumbrada a que mi peque esté malita, pues la verdad acabé agotada. Así que a las siete de la tarde monté a mi niña en el carro, le puse a Leo su correa y a la calle, a airearnos.

Yo que salgo a la calle con estas buenas intenciones de relajarme y disfrutar de un paseo con mis fieritas y en todo el portal de mi casa me fastidian el paseo. Hace unos días en Bebés y más preguntaban si intenvendrías ante una bofetada, no intervine en la conversación porque realmente no sabía que reacción tendría si presenciara una bofetada. Ale ya lo sé, no intervine, me cuento entre las cobardes, no estoy orgullosa de ello, pero es lo que hay.

La escena fué esta. Dos mamás paseando, una con un carrito y otra con un niño de no más de tres años. El niño mayorcito iba varios metros (para mi criterio muchos metros) por delante de las mamás y en un momento dado, no se porqué se le ocurrió cruzar la calle y dicho y hecho. La madre del nene se enteró por el grito que yo pegué, porque estaba muy enfrascada en la conversación. Logró alcanzar al niño ya en la acera contraria. Le pegó varios azotes en el culo sin mediar palabra, luego le dijo "Te he dicho muchas veces que no cruces ¿es que eres tonto?" se lo llevó arrastrando y, en medio de la calle paró para arrearle otro azote "que no llores". Cuando alcanzó a la otra madre en la acera, la otra chica fué la primera en explicarle algo al niño "Te puede atropellar un coche y te haces mucha pupa".

No intervine porque me dejó toda la escena paralizada, y ellas giraron casi inmediatamente en la siguiente esquina. Tampoco la mamá me dió las gracias por haberla avisado que su hijo estaba cruzando la calle, si no hubiese reaccionado para decirle algo, pero para cuando me quise dar cuenta estaban ya alejadas. No es por justificarme, siempre me pasa en las mejores, que no reacciono. Mi madre siempre ha dicho que tengo horchata en las venas.

Tampoco sé exactamente que le hubiese dicho, porque los errores no empezaron con los azotes. De principio que nada hubiera ocurrido si ese niño hubiese ido andando por la calle de la mano de su madre. Es cierto que en Yecla hay calles muy tranquilas, en las que puedes darle un poco de cancha a un niño, pero mi calle no es una de ellas. Es una calle de dos direcciones donde los coches hacen una curva sin demasiada visibilidad y, muy frecuentemente, a gran velocidad. Tuvieron mucha suerte que no pasara nadie en ese momento, porque da a una de las arterias principales del pueblo y suele tener bastante tráfico. Por lo que no entiendo que dejara a ese niño andar suelto y tan adelantado.

Y luego los azotes, que claramente fueron una descarga, el mejor de todos el de "no llores". Cuando el niño hi´zo sólo lo que cabe imaginarse de un niño a esa edad. Los que tiene que prever que hay peligro y evitarlo son los padres. El nene debía haber ido de la mano de su madre, o más cerca de las mujeres y claramente su madre debía haber ido más pendiente de su hijo. Seguramente por eso pegó a su hijo,  por la rabia de haber fallado ella. Y puedo llegar a entender que pasó un miedo terrible al ver a su niño en medio de la calle, pero nada de lo que hizo evitará que vuelva a sucederle, porque no le explicó nada al niño, y al volver a la acera volvió a soltarle de la mano. Y eso es lo peor, que mañana este nene puede no tener tanta suerte.

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